Vila-real plantea 113 actuaciones para reforzar el comercio y los servicios locales, con 53 propuestas prioritarias para reactivar el centro comercial. El plan, con una vigencia prevista entre 2027 y 2030, busca responder a los cambios de consumo. Entre sus objetivos figuran recuperar la demanda que sale del municipio y mejorar el atractivo comercial de la ciudad.
El alcalde, José Benlloch, y la presidenta de la Cámara de Comercio de Castellón, María Dolores Guillamón, han presentado las conclusiones y propuestas. La sesión da continuidad al proceso de presentación del plan de comercio y servicios de Vila-real. Su elaboración ha requerido un año de trabajo y la participación de más de 500 personas mediante encuestas, entrevistas y talleres.
Benlloch ha anunciado la creación del Observatorio de Impulso al Comercio y Servicios Locales, que deberá seguir las medidas propuestas y evaluar su aplicación. El alcalde ha recordado que el municipio contó con su primer plan de estas características hace casi 25 años. Según ha explicado, la actualización permite orientar las políticas municipales hacia las necesidades actuales del sector.
Un plan de comercio para conectar con los nuevos consumidores
El diagnóstico identifica un cambio estructural: Vila-real mantiene capacidad de compra, pero parte de esa demanda se desplaza fuera del municipio. También señala que los nuevos consumidores buscan una oferta más digital, visible y vinculada a la experiencia de compra. El análisis detecta diferencias entre el centro y los barrios, además de necesidades específicas de los profesionales.
La ciudad cuenta con 3.671 locales de actividad, de los que 457 corresponden al comercio minorista. El sector servicios reúne el 81 % de las actividades y la zona centro concentra el 40,3 % de las actividades económicas. El trabajo también analiza qué valoran los consumidores al comprar y qué servicios o propuestas echan en falta.
A partir de estos resultados, el plan define tres retos: reforzar la centralidad comercial, conectar con el consumidor actual y mejorar el entorno urbano. Estos objetivos se concretan en seis ejes de acción y las 113 actuaciones propuestas. Las medidas pretenden orientar las decisiones de los próximos años, atendiendo tanto a los establecimientos como a la evolución de los hábitos de compra.
Un observatorio para seguir las actuaciones comerciales
El nuevo observatorio tendrá la tarea de impulsar las propuestas y comprobar su cumplimiento. Benlloch ha señalado, además, que el Ayuntamiento destina más de 800.000 euros anuales al apoyo del comercio local. Esta cantidad incluye bonificaciones fiscales, cesión de espacios, convenios con UCOVI y Ashiovi, campañas y colaboración con la Cámara. También comprende iniciativas como los Vilabons para incentivar las compras en los establecimientos locales.
Guillamón ha defendido la adaptación del sector a las nuevas demandas. «Necesitamos adaptarnos a un mercado cambiante. Comprar debe ser una experiencia», ha señalado. La presidenta de la Cámara también ha destacado la colaboración entre administraciones. A su juicio, la cooperación público-privada resulta imprescindible para afrontar los retos del comercio local.
La jornada ha incluido una ponencia de Celestino Martínez, formador, conferenciante y director de la consultora Actualitza Retail. Su intervención ha abordado los retos y las oportunidades de negocio para los establecimientos. La elaboración del plan ha correspondido a la Oficina de Comercio y Territorio PATECO del Consejo de Cámaras de la Comunitat Valenciana.
Benlloch ha agradecido la labor de los equipos técnicos que han participado en el trabajo. La iniciativa se enmarca en el convenio entre el Ayuntamiento y la Cámara de Comercio de Castellón. Este acuerdo incluye formación, estudios y asesoramiento para el tejido comercial y empresarial.





