La Comisión de Industria del Senado ha aprobado este lunes una moción del PP que insta al Gobierno a revisar el calendario de cierre nuclear en España y a impulsar la continuidad de la central nuclear de Cofrentes, en Valencia, cuya clausura está prevista en la planificación actual para 2030.
La iniciativa ha salido adelante con 18 votos a favor, 10 en contra y 1 abstención. Han participado 17 senadores del grupo popular, 9 del grupo socialista, 1 del grupo parlamentario plural, 1 del grupo de izquierda confederal y 1 del grupo mixto.
El texto del grupo parlamentario popular pide al Ejecutivo que revise el calendario de cierre del parque nuclear y que promueva la continuidad de Cofrentes bajo la supervisión del Consejo de Seguridad Nuclear. La moción no modifica por sí misma ninguna fecha, pero marca la posición de la mayoría de la Cámara Alta y abre presión política sobre el Gobierno central.
Argumentos del PP para prorrogar Cofrentes
La senadora del PP María Dolores Esteve ha defendido que se prorrogue la vida útil de la central de Cofrentes por ‘las mismas razones’ que se ha ampliado la de Almaraz, en Extremadura. Ha insistido en que, a su juicio, Cofrentes debe ‘seguir funcionando, mientras no exista una infraestructura energética suficiente con que sustituirla con la seguridad’.
Esteve ha subrayado que esta decisión requiere tiempo, tanto por los plazos que fija la regulación nuclear como por los calendarios de recarga de combustible. Por ello ha urgido a que se tome una resolución antes de que se acerquen las fechas límite fijadas en el actual calendario de cierre.
En su intervención, la senadora popular ha enmarcado el debate en el contexto internacional de precios elevados del gas por los conflictos en Oriente Medio y Ucrania. Según ha señalado, ‘la nuclear no le quita al sitio al sol, ni al viento, se lo quita al gas’, en referencia al papel de esta tecnología en el sistema eléctrico.
Esteve ha puesto como ejemplo sectores industriales intensivos en energía, especialmente relevantes en la Comunitat Valenciana, como la cerámica y la química. Ha apuntado que ‘en la cerámica y en la química, la energía supone cerca del 40 % de su cuenta de explotación’, por lo que el coste eléctrico condiciona su competitividad.
La senadora ha remarcado que ‘Cofrentes funciona y la industria valenciana la necesita, que siga en marcha hasta que llegue su relevo’. Con esta expresión se ha referido a que, según el PP, la central debe operar hasta que existan alternativas energéticas suficientes y estables.
Postura del PSOE y del resto de grupos
Desde el grupo socialista, el senador José Antonio Valbuena ha avanzado el voto en contra de su formación. Ha defendido que la hoja de ruta en materia energética ‘es una ruta que va hacia la descarbonización de la economía española’ y que en ella ya está definido el papel que debe tener la energía nuclear.
Valbuena ha recordado que, en cualquier caso, ‘tendrán que ser las propias empresas explotadoras de las centrales nucleares’ las que soliciten una eventual ampliación de vida útil. Ha añadido que, si se cumplen las condiciones requeridas, como ha ocurrido con Almaraz, se podría proceder a la prórroga, siempre dentro del marco regulatorio vigente.
Por parte del grupo parlamentario plural, la senadora María Teresa Pallarés, de Junts Per Catalunya, ha centrado su intervención en las centrales nucleares catalanas. Ha afirmado que la posición de Junts es ‘muy clara’, porque consideran que el calendario de cierre ‘no puede decidirse al margen de Cataluña’.
Pallarés ha advertido de que, desde su punto de vista, ‘para nosotros cerrar una generación firme sin tener garantizada una alternativa estable es peligroso’. Ha criticado que ‘no puede decidirse unilateralmente el calendario de nuestras centrales catalanas’, reclamando que el territorio tenga un papel en esa planificación.
La moción aprobada no altera automáticamente las fechas de cierre de las centrales, pero sí refleja un cambio de tono en el Senado sobre la política nuclear. A partir de ahora, el Gobierno deberá decidir si mantiene el calendario previsto para Cofrentes en 2030 o si abre la puerta a estudiar una prórroga, siempre condicionada a las solicitudes de las empresas propietarias y a los informes del regulador nuclear.





