Burriana pone en marcha las obras de Cañada Blanch para cerrar su anillo marítimo

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La maquinaria pesada entra en el vial tras los trabajos topográficos para ejecutar una actuación de 1,34 millones con ocho meses de plazo

Las obras para completar la avenida Cañada Blanch de Burriana han entrado ya en su fase de ejecución sobre el terreno. La maquinaria pesada ha comenzado a trabajar después de las mediciones, catas y estudios topográficos realizados durante los primeros días, con el objetivo de culminar uno de los principales viales de conexión de la zona marítima.

La actuación cuenta con un presupuesto de 1.342.897,62 euros y un plazo máximo de ocho meses. Los trabajos habían quedado aplazados durante la temporada estival para evitar molestias a residentes y establecimientos hosteleros en los meses de mayor actividad turística. Con el verano terminado, la constructora BECSA S.A. ha iniciado el grueso de la intervención.

La avenida permitirá cerrar el anillo exterior de comunicación entre el Grao, el Puerto y La Serratella. Su finalización conectará la carretera de Burriana al Grao (CV-1860) con la avenida Jaime Chicharro (CV-18), el camí Ecce Homo y La Pedrera.

El nuevo trazado ofrecerá además una alternativa a la avenida Mediterránea. El proyecto busca así descongestionar el tráfico y mejorar los desplazamientos entre los diferentes núcleos de la fachada marítima de Burriana.

Un proyecto de medio kilómetro con carril bici y drenaje

La intervención comprende dos tramos que suman aproximadamente medio kilómetro. El primero discurre desde la intersección con la carretera del Puerto hasta la calle Rosa dels Vents, mientras que el segundo conectará las calles Bruixola y Manuel Ferrer Granell.

Los trabajos incluyen la urbanización integral de ambos tramos, con nuevas aceras, pavimentación y servicios básicos. También se instalará una red de drenaje preparada para episodios de lluvias intensas y se ejecutará parte del colector general de aguas residuales.

La actuación incorporará además un carril bici bidireccional de 2,5 metros de anchura, protegido mediante bandas de separación, así como nuevas zonas ajardinadas con especies autóctonas. El proyecto ya había pasado previamente por las fases de licitación de los últimos tramos de Cañada Blanch, antes de su adjudicación definitiva.

El concejal de Urbanismo, Mario Trullen, ha destacado que «cumplimos con nuestra palabra de respetar la tranquilidad de vecinos y comerciantes durante los meses estivales y, una vez completados los trabajos topográficos previos, las máquinas ya trabajan a pleno rendimiento para terminar de una vez un vial fundamental para la vertebración y conexión de nuestra zona marítima».

Por su parte, el alcalde de Burriana, Jorge Monferrer, ha señalado que «la entrada de las máquinas en Cañada Blanch es el reflejo de una Burriana en marcha que avanza con hechos y soluciones para los vecinos». El primer edil ha relacionado esta actuación con otros proyectos previstos en el litoral, como el nuevo Centro de Salud del Puerto, la plaza gastronómica del Varadero y la modernización del Camí Fondo.

El Ayuntamiento de Burriana adjudicó el proyecto a BECSA con el objetivo de completar definitivamente los tramos pendientes y mejorar la conexión entre el casco urbano y la fachada marítima.