La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha informado este sábado de que, por primera vez en lo que va de agosto, ninguna de sus estaciones en la Comunitat Valenciana ha registrado noche tórrida, con valores mínimos que han bajado hasta los 12,7 grados en Vilafranca del Cid, en la provincia de Castellón.
Aemet considera noche tórrida
Aemet considera noche tórrida cuando la temperatura mínima nocturna no baja de 25 grados. Al no alcanzarse ese umbral en ninguna estación, se ha roto la racha de noches muy cálidas que suele caracterizar la segunda quincena de julio y buena parte de agosto en el litoral y en las capitales de provincia.
Según los datos difundidos, el registro más bajo se ha producido en el municipio castellonense de Vilafranca del Cid, con 12,7 grados. Esta cifra refleja un ambiente claramente fresco para la época estival, propio de zonas de interior y de altitud, y contrasta con las mínimas superiores a 20 grados habituales en muchos puntos de la Comunitat Valenciana durante agosto.
En la provincia de Valencia también se han medido temperaturas mínimas muy contenidas. Los termómetros han bajado hasta 13,8 grados en Ademuz, 14,7 en Fontanars dels Alforins, 16,1 en Utiel y 17,6 en Bicorp. Estos valores muestran un descenso notable respecto a noches anteriores, marcado por un ambiente más llevadero tanto en el interior como en áreas prelitorales.
Datos por provincias
En Castellón, además del valor mínimo de Vilafranca del Cid, Aemet ha registrado 16,2 grados en La Pobla de Benifassà-Fredes y 17,6 en Morella. Se trata de municipios de interior y de montaña, donde el descenso nocturno de las temperaturas se ha notado de forma especial, favoreciendo un descanso más cómodo sin necesidad de aire acondicionado.
En las zonas de interior de la Comunitat Valenciana, otras estaciones han anotado mínimas también por debajo de 20 grados. Esta madrugada los termómetros han marcado 18 grados en Segorbe, 18,1 en Jalance, 18,2 en Ontinyent y 18,5 en Turís. Estos registros evidencian una noche relativamente fresca para mediados de agosto, alejada de los valores propios de una ola de calor.
En el área metropolitana de Valencia y en puntos cercanos a la capital, las mínimas han sido algo más altas, pero igualmente alejadas del umbral de noche tórrida. Aemet ha medido 20,1 grados en Lliria, 20,4 en Polinyà de Xúquer, 20,5 en Carcaixent, 20,7 en Sagunt y 21,5 en el aeropuerto de Manises. En la ciudad de València, la mínima se ha quedado en 22,6 grados, una cifra que sigue siendo cálida, pero inferior a las noches en las que el termómetro no baja de 25 grados.
Costas y litoral
En la costa de Castellón y sus alrededores, la madrugada también ha sido más suave de lo habitual para estas fechas. Los datos de Aemet recogen 21,7 grados en Vinarós, 22,9 en Castelló de la Plana y 23,4 en Torreblanca. Aunque se trata de valores propios del verano, se sitúan por debajo del límite que define las noches como tórridas.
En las comarcas de interior y prelitoral de Alicante se ha repetido el mismo patrón de descenso moderado de las mínimas. Los registros han llegado a 19,5 grados en Alcoi, 22 grados en Xàbia y 22,5 en Oliva. Son temperaturas que siguen siendo veraniegas, pero que permiten una sensación térmica más agradable que en jornadas anteriores, especialmente en viviendas bien ventiladas.
En las zonas litorales y del sur de la provincia de Alicante, las mínimas han sido algo más elevadas, aunque en ningún caso se han alcanzado los 25 grados. Aemet ha anotado 23,1 grados en Miramar, 23,2 en Orihuela, 23,3 en Rojales, 23,4 en Elche, 23,5 en Novelda y en la ciudad de Alicante, 23,7 en Benidorm y 24 grados en el aeropuerto Alicante-Elche. Estas cifras confirman que el descenso, aunque menos marcado en el litoral, ha sido suficiente para evitar las noches tórridas en toda la red de estaciones.
En conjunto, la distribución de temperaturas mínimas muestra un claro contraste entre el interior más fresco y el litoral más templado, pero sin superar el umbral de 25 grados en ningún punto. Este respiro térmico llega en pleno mes de agosto y ha permitido una noche más soportable en buena parte de la Comunitat Valenciana, después de varios episodios recientes de calor intenso.






