El Ayuntamiento de Castellón y la Subdelegación del Gobierno han acordado reforzar la vigilancia en la N-340 tras los graves accidentes registrados durante los últimos meses en el entorno de la ermita de la Magdalena. Entre las medidas previstas figura el incremento de los controles de la Guardia Civil de Tráfico, así como el estudio de un posible radar y nueva señalización luminosa.
El acuerdo se ha alcanzado durante una reunión en la sede de la Subdelegación del Gobierno, en la que han participado la alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco; la subdelegada del Gobierno, Antonia García Valls, y responsables de la Jefatura Provincial de Tráfico y de la Unidad de Carreteras del Estado.
Los técnicos han presentado los estudios realizados sobre este tramo de la carretera. Los análisis concluyen que la vía dispone de condiciones adecuadas de señalización, conservación, mantenimiento y visibilidad. Tampoco han detectado deficiencias en la infraestructura que puedan relacionarse directamente con los siniestros.
Sin embargo, la gravedad de los accidentes ha llevado a ambas administraciones a reforzar las medidas preventivas. El pasado mes de junio, cuatro personas fallecieron en una colisión ocurrida en este tramo próximo a la ermita de la Magdalena.
Más controles y estudio de un radar en la N-340
La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil incrementará la presencia de controles en la zona. Además, la Dirección Provincial de la DGT trasladará a la Dirección General de Tráfico la petición de estudiar la instalación de un radar de control de velocidad.
Los organismos competentes también valorarán la incorporación de señalización luminosa para mejorar la percepción del riesgo y reforzar la seguridad de quienes circulan por esta carretera, utilizada tanto por residentes como por visitantes.
Carrasco ha señalado que «el objetivo de este encuentro es el de poder plantear soluciones en materia de seguridad vial para la carretera N-340, que mejoren la seguridad de las personas que circulan por este vial».
La alcaldesa ha añadido que «desde el Gobierno de la ciudad vamos a trabajar de manera conjunta con la Subdelegación para poner en marcha medidas que reduzcan la siniestralidad de esta carretera».
Por su parte, García Valls ha explicado que «los estudios técnicos no han detectado problemas de señalización, mantenimiento o visibilidad en el tramo, pero la gravedad de los últimos siniestros exige reforzar la prevención, la vigilancia y la coordinación entre administraciones».
La subdelegada también ha destacado que «el incremento de los controles y la petición para estudiar la instalación de un radar son medidas concretas que buscan mejorar la seguridad y reducir las conductas de riesgo».
El tramo queda fuera de los criterios para instalar alumbrado
La Unidad de Carreteras ha descartado por ahora la iluminación completa del tramo. Según la normativa estatal, las carreteras convencionales solo se alumbran cuando concurren determinadas circunstancias relacionadas con la intensidad del tráfico o la concentración de accidentes nocturnos.
En la actualidad, este punto de la N-340 no está catalogado como Tramo de Concentración de Accidentes ni cumple los requisitos técnicos establecidos para justificar la instalación de alumbrado.











