El incendio forestal de La Vall d’Uixó sigue activo y sin control en su cuarta jornada después de afectar a más de 8.500 hectáreas y alcanzar un perímetro de 73 kilómetros. Por otra parte, su avance se ha ralentizado durante las últimas horas. Sin embargo, los equipos de extinción mantienen todos los recursos desplegados ante el riesgo de nuevos rebrotes.
El Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón continúa trabajando en las labores de extinción del fuego, declarado durante la mañana del pasado sábado 25 de julio en el término municipal de La Vall d’Uixó.
Los efectivos del Consorcio forman parte de un amplio dispositivo coordinado para contener el incendio, consolidar el perímetro y proteger los núcleos urbanos situados en su entorno.
Tras una nueva reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), celebrada a las 10.00 horas de este martes en el Puesto de Mando Avanzado de La Vall d’Uixó, los responsables del operativo han confirmado que el fuego continúa activo. Sin embargo, su progresión se ha ralentizado.
Durante la jornada trabajan en la extinción 27 medios aéreos y más de 400 efectivos terrestres. Así, su despliegue se adapta a las necesidades y a la evolución de los distintos sectores del incendio.
El humo condiciona la actuación de los medios aéreos
Los trabajos se concentran principalmente en las zonas de Eslida-Artana, Tales-l’Alcúdia de Veo, Alfondeguilla y Tales-Onda.
El jefe del operativo de extinción, Fernando Pérez, ha explicado que el humo permanece acumulado en los valles y dificulta la intervención de los medios aéreos. Además, los puntos más complicados se encuentran en la zona noroeste del perímetro.
Todas las brigadas helitransportadas centran sus esfuerzos en estos sectores, mientras el resto de las unidades trabaja en la fijación y consolidación del perímetro.
Pérez ha advertido de que la ausencia de llamas visibles puede generar una falsa sensación de seguridad. Bajo la acumulación de humo pueden mantenerse puntos activos con capacidad para avanzar cuando cambien las condiciones atmosféricas.
La madrugada no ha resultado tan favorable como esperaba el dispositivo. La humedad relativa no ha alcanzado el 80 % previsto y las temperaturas han sido más elevadas de lo estimado. No obstante, los medios terrestres han aprovechado la noche para reforzar las labores de control.
Los vuelos realizados con drones a primera hora han constatado escasas variaciones respecto a la jornada anterior. Sin embargo, el conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, ha advertido de que «no podemos bajar la guardia».
Los equipos han tenido que actuar de urgencia durante la noche ante varios rebrotes registrados en diferentes puntos del incendio.
Unas 7.000 personas continúan desalojadas
Las órdenes de evacuación se mantienen en Aín, l’Alcúdia de Veo, Alfondeguilla, Tales, Eslida, Artana, Sueras, Villamalur, Torralba del Pinar, Ayódar, Fuentes de Ayódar, Chóvar, Azuébar, Almedíjar, la pedanía de Artesa en Onda. También siguen activos en varias urbanizaciones de Betxí.
En total, permanecen activas 16 evacuaciones, de las cuales 15 corresponden a núcleos urbanos completos y una afecta a un área residencial de Betxí.
Alrededor de 7.000 personas continúan desalojadas. De ellas, unas 400 están siendo atendidas en espacios habilitados en Onda, Segorbe, Nules y Moncofa, mientras aproximadamente 25 ciudadanos permanecen alojados en hoteles.
La Vilavella permite el regreso bajo confinamiento
El Cecopi ha acordado que los vecinos desalojados de La Vilavella puedan regresar voluntariamente a sus viviendas, aunque deberán permanecer confinados en sus domicilios.
Las autoridades recomiendan utilizar mascarillas FFP2 para reducir el riesgo de problemas respiratorios por la presencia de humo y partículas en suspensión. Las mascarillas quirúrgicas y los pañuelos no ofrecen una protección adecuada ante estas condiciones.
Los residentes tampoco podrán utilizar el agua de la red pública para beber, cocinar o preparar alimentos. El consumo humano deberá realizarse exclusivamente con agua embotellada.
El agua doméstica solo podrá emplearse para tareas de higiene y riego mientras permanezca vigente la restricción.
Los vecinos de La Vilavella regresan confinados
Los vecinos de La Vilavella desalojados durante el fin de semana pueden regresar este martes a sus viviendas. Sin embargo, deberán permanecer confinados dentro de sus domicilios.
Valderrama ha indicado además que la población no podrá consumir por el momento agua procedente de la red pública de abastecimiento. Las autoridades mantienen esta restricción preventiva mientras se realizan las comprobaciones necesarias para garantizar la seguridad del suministro.
El regreso se produce después de analizar la evolución del incendio y las condiciones existentes en el municipio durante la reunión del Cecopi celebrada en el Puesto de Mando Avanzado de La Vall d’Uixó.
Por otra parte, los 115 usuarios de una residencia de La Vall d’Uixó que continúan desalojados podrían regresar al centro en un plazo de 48 horas, según las previsiones trasladadas por el conseller.
El operativo recibe refuerzos de otras comunidades
La Generalitat ha solicitado la activación del mecanismo nacional de respuesta de Protección Civil para incorporar más recursos terrestres y aéreos a las labores de extinción.
El dispositivo ha recibido apoyo de Cataluña, Aragón, Baleares y Murcia. La Diputación de Castellón ha agradecido el trabajo de todos los profesionales movilizados y la colaboración de las comunidades que han enviado efectivos.
La actuación conjunta ha permitido proteger los principales núcleos urbanos y mantener el perímetro de seguridad. Sin embargo, todavía queda pendiente evaluar la situación de algunas viviendas aisladas.
Las autoridades insisten en que ninguna persona trate de acceder a la zona afectada, ya que el incendio continúa activo. Además, la presencia de particulares puede poner en riesgo su seguridad y dificultar el trabajo de los servicios de emergencia.
También recomiendan cumplir las instrucciones de los cuerpos de seguridad y consultar únicamente los canales oficiales para seguir la evolución del incendio, las evacuaciones y los confinamientos.










