La Universitat Jaume I de Castelló y el Hospital General Universitario de Castellón colaboran en dos proyectos de investigación que buscan desarrollar nuevos tratamientos personalizados contra algunos de los tumores sólidos más agresivos. Estos tumores además son resistentes a las terapias actuales.
Los trabajos están dirigidos por la investigadora María Jesús Vicent, jefa del Laboratorio de Polímeros Terapéuticos del Centro de Investigación Príncipe Felipe de València. Asimismo, es investigadora distinguida de la UJI.
La colaboración se articula a través de la Unidad Mixta de Investigación en Terapias Avanzadas en Oncología de la UJI y el Centro de Investigación Príncipe Felipe. También participan el Grupo de Investigación en Cirugía Oncológica de la universidad castellonense y el Hospital General.
Los equipos participarán en el proyecto europeo MORPHEUS, financiado mediante una ERC Advanced Grant 2025 del European Research Council. Además, participarán en MITONano, respaldado por la Asociación Española Contra el Cáncer con cerca de 400.000 euros.
Muestras de pacientes para desarrollar tratamientos personalizados
El Grupo de Investigación en Cirugía Oncológica de la UJI, coordinado por Antonio Llueca, proporcionará y procesará muestras clínicas procedentes de pacientes. Entre ellas se encuentran tejido tumoral y biopsias líquidas.
Estas muestras resultarán fundamentales para crear y validar modelos de organoides derivados de pacientes. Los organoides son estructuras celulares desarrolladas en laboratorio. Reproducen algunas características de los tumores y permiten estudiar su comportamiento y su respuesta a distintos tratamientos.
En MORPHEUS, el grupo facilitará el acceso a especímenes quirúrgicos de colangiocarcinoma. Este es un cáncer que se origina en las vías biliares y que se caracteriza por su agresividad y dificultad de tratamiento.
En MITONano, el equipo coordinará la identificación y validación de paneles de biomarcadores diagnósticos, como determinados microARN y el marcador CA-125. Esto será en grupos de pacientes con carcinomatosis peritoneal.
El objetivo es mejorar la selección de los pacientes, controlar la evolución de la enfermedad y realizar un seguimiento más preciso y personalizado de la respuesta terapéutica.
Nanomedicinas capaces de adaptarse a cada tumor
MORPHEUS, acrónimo de Mechano-metabOlic Responsive nanoPlatform for HeterogEnous tumor Suppression, desarrollará una nueva generación de nanomedicinas inteligentes. Estas serán capaces de detectar las características físicas y metabólicas de cada tumor.
Estas plataformas estarán diseñadas para liberar los tratamientos de manera secuencial y precisa, adaptándose a las condiciones específicas del entorno tumoral.
El proyecto comenzará con el estudio del colangiocarcinoma, cuyos tumores presentan un entorno especialmente denso y rígido. Esto dificulta la entrada de los fármacos y favorece la resistencia a los tratamientos.
La investigación pretende desactivar los mecanismos de defensa del tumor y establecer las bases de una estrategia que, a más largo plazo, pueda aplicarse a otros cánceres con características similares. Como ejemplo, el carcinoma de páncreas.
«Cada paciente y cada tumor es diferente. Nuestro objetivo es desarrollar plataformas inteligentes capaces de responder a las características específicas de cada tumor», explica María Jesús Vicent.
La investigadora señala que el proyecto explorará nanomedicinas capaces de adaptarse dinámicamente a la heterogeneidad de los tumores. Esta es uno de los principales retos de la oncología actual.
«Si conseguimos entender y aprovechar esta complejidad, podremos avanzar hacia terapias más precisas y eficaces», sostiene Vicent, quien destaca que la iniciativa permitirá investigar conceptos innovadores que podrían abrir nuevas vías para el tratamiento del cáncer.
Una de las ayudas europeas más competitivas
La ERC Advanced Grant está considerada una de las convocatorias científicas más prestigiosas y competitivas del mundo. En la edición de 2025, el European Research Council ha financiado 319 proyectos de entre más de 3.300 solicitudes. Esto sitúa la tasa de éxito por debajo del 10 %.
El proyecto de María Jesús Vicent ha sido seleccionado en el panel Products and Process Engineering, dentro del ámbito de la ingeniería de materiales. Esta es una disciplina que combina nanotecnología, materiales avanzados y aplicaciones biomédicas.
La concesión reconoce la trayectoria internacional de la investigadora valenciana en el diseño de materiales inteligentes capaces de transportar tratamientos de manera más precisa y eficaz.
Su trabajo está orientado al desarrollo de nuevas terapias contra enfermedades complejas, entre ellas el cáncer y las patologías neurodegenerativas.
Vicent recibió en 2025 el Premio Rey Jaume I en la categoría de Nuevas Tecnologías por sus aportaciones pioneras en el ámbito de la nanomedicina aplicada al cáncer.
La directora del Centro de Investigación Príncipe Felipe, Deborah Burks, considera que la ayuda europea vuelve a situar al centro valenciano «en el mapa europeo de la excelencia científica» y demuestra su capacidad para liderar investigaciones con impacto internacional.
MITONano actúa sobre la energía del cáncer de ovario
El segundo proyecto, denominado MITONano, desarrollará una nueva generación de tratamientos contra el cáncer de ovario avanzado que se ha extendido por el abdomen. Esta es una situación clínica conocida como carcinomatosis peritoneal.
La enfermedad constituye un importante desafío médico porque una parte de las células tumorales acaba desarrollando resistencia a la quimioterapia convencional.
MITONano propone actuar directamente sobre las mitocondrias, las estructuras responsables de generar la energía que necesitan las células tumorales para crecer y sobrevivir.
Las nanomedicinas incorporarán moléculas activas dirigidas específicamente contra las mitocondrias. La estrategia busca bloquear el suministro energético del tumor, incluso en las formas más resistentes. Además, pretende reducir al mismo tiempo el daño sobre las células sanas.
El proyecto también evaluará herramientas que permitan determinar qué pacientes tienen más posibilidades de beneficiarse de esta terapia personalizada.
Biopsias líquidas para anticipar posibles recaídas
MITONano impulsará además el desarrollo de biomarcadores no invasivos que puedan detectarse mediante biopsias líquidas, principalmente a través de análisis de sangre.
Estas pruebas podrían facilitar el seguimiento de la enfermedad, evaluar de manera temprana la respuesta al tratamiento y anticipar posibles recaídas.
El proyecto se desarrolla en el Centro de Investigación Príncipe Felipe, en colaboración con la Unidad Mixta en Oncología Traslacional UJI-CIPF y el Hospital General Universitario de Castellón.
La iniciativa pretende mejorar la supervivencia y la calidad de vida de las pacientes con cáncer de ovario avanzado. Actualmente, estas pacientes disponen de pocas opciones terapéuticas eficaces.









