El Consejo de Ministros ha aprobado una rebaja del IVA de los carburantes hasta el 10% dentro de un paquete extraordinario con el que pretende aliviar el golpe de la subida energética sobre ciudadanos, autónomos y empresas. La reducción fiscal alcanza a gasolina, diésel y otros hidrocarburos, y se extiende también a la luz, el gas natural, las briquetas y los pellets.
La iniciativa llega en un escenario de encarecimiento del petróleo y de presión creciente sobre el consumo. Con esta decisión, el Ejecutivo busca abaratar el repostaje y reducir el impacto que el alza de la energía tiene tanto en los hogares como en la actividad productiva y el transporte.
El plan incorpora también una rebaja del impuesto sobre hidrocarburos hasta el nivel mínimo que permite la normativa europea, así como una reducción del Impuesto Especial sobre la Electricidad del 5,1% al 0,5%. A eso se añade la suspensión temporal del gravamen sobre la producción eléctrica, con la intención de contener la factura energética.
Otra de las medidas destacadas es la ayuda de 20 céntimos por litro de gasóleo profesional, dirigida a sectores que dependen de este combustible para mantener su actividad diaria. Entre los beneficiarios figuran profesionales del transporte, productores agrarios, autónomos y operadores con licencias de transporte, entre otros.
El paquete aprobado moviliza 5.046 millones de euros y mantendrá vigentes la mayoría de sus medidas hasta el 30 de junio de 2026, con el objetivo de frenar el impacto de la crisis energética sobre la economía.
Junto a las medidas tributarias sobre carburantes y suministros energéticos, el decreto extiende su alcance al campo y a la pesca con un bloque específico de ayudas. El plan contempla una ayuda de 20 céntimos por litro de gasóleo agrícola vigente hasta el 30 de junio, respaldo económico para la adquisición de fertilizantes, 300 millones de euros más para facilitar el acceso a financiación del sector agroalimentario y pesquero y una compensación destinada a los buques pesqueros por el encarecimiento de su actividad, a lo que se suma la exención durante tres meses de la tasa sobre pesca fresca.

