La violencia de género volvió a dejar en 2025 una cifra devastadora: 49 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas. Con ese dato, el número total de víctimas mortales asciende ya a 1.342 desde el inicio de la estadística oficial en 2003. El balance del año deja además 39 menores huérfanos y refleja que 11 víctimas habían denunciado previamente a su agresor.
Junto a esos asesinatos, el recuento anual incorpora también 3 menores asesinados en casos de violencia vicaria, lo que sitúa en 65 el total de niños y niñas víctimas desde 2013. En paralelo, durante 2025 se registró también un caso de violencia doméstica íntima, con un hombre asesinado por su pareja o expareja.
Radiografía de las víctimas
La edad media de las mujeres asesinadas en 2025 fue de 47,3 años, y la mayor concentración de casos se dio entre los 36 y los 55 años. La convivencia con el agresor seguía siendo una constante, ya que 39 de las 49 víctimas compartían domicilio con él en el momento del crimen.
Por nacionalidad, el 57,1 % de las mujeres asesinadas eran españolas, frente al 42,9 % de extranjeras. Entre estas últimas, las procedentes del continente americano fueron las más numerosas. Además, el 42,9 % de los asesinatos se produjo en matrimonios y casi ocho de cada diez casos se cometieron dentro de una relación aún vigente.
El peso de la violencia en el entorno familiar
Los asesinatos machistas cometidos en 2025 dejaron 39 menores huérfanos, de los cuales 27 eran hijos o hijas del agresor. Si se amplía el balance a descendientes de cualquier edad, el número total de personas que perdieron a sus madres por esta violencia alcanza las 87.
La vivienda volvió a ser el principal escenario de los crímenes. El 89,1 % de los asesinatos se cometió en el interior de un domicilio y, en la mayoría de esos casos, se trataba de una residencia compartida por la víctima y el agresor.
Denuncias previas y medidas de protección
De las 49 mujeres asesinadas, 11 habían denunciado previamente a su agresor. El balance también recoge que en 4 casos existía una medida de alejamiento en vigor en el momento del crimen.
Estos datos vuelven a poner el foco en la dificultad de prevenir todos los casos incluso cuando existen antecedentes previos, y en la necesidad de reforzar los sistemas de protección y seguimiento.
Perfil de los agresores
Los agresores tenían una media de edad de 49,4 años y en la mayoría de los casos eran mayores que sus víctimas. El 63,3 % eran españoles. Tras cometer el crimen, el 61,2 % fue detenido, el 16,3 % se entregó y el 12,2 % se suicidó.
En cuanto al método empleado, el más habitual volvió a ser el arma blanca, utilizada en más de la mitad de los asesinatos en los que consta el medio. El análisis temporal también sitúa al miércoles como el día con más crímenes y a junio como el mes con mayor concentración de casos.
Violencia vicaria y violencia doméstica íntima
El balance de 2025 incluye dos niñas y un niño asesinados en casos de violencia vicaria. La edad media de estas víctimas fue de 6,7 años. En dos casos, el agresor era el padre biológico, mientras que en el tercero se trataba de la pareja actual de la madre.
En el apartado de violencia doméstica íntima, el año cerró con un solo caso, muy por debajo de la media histórica registrada desde 2009. Se trató de un supuesto de violencia de respuesta, con antecedentes de denuncias previas de la agresora contra la víctima.

