El Villarreal ha ganado este sábado 1-2 al Valencia en Mestalla, en un duelo que se ha complicado tras el gol local, pero que el técnico Iñigo Pérez ha calificado como una victoria merecida, destacando la estabilidad emocional del equipo incluso en los momentos de mayor presión.
El entrenador del Villarreal ha valorado el partido como un paso importante para reforzar la confianza del vestuario. Según ha explicado, el encuentro se ha torcido tras el primer tanto del Valencia, cuando ha temido que el choque entrara en una fase de descontrol. Sin embargo, ha subrayado que el equipo ha sabido reaccionar, mantener el plan y darle la vuelta al marcador.
‘Es una victoria merecida, pero es cierto que se ha puesto complicada con su gol. Tenía cierto miedo a que entrásemos en esa fase de descontrol. Llevo viendo varias semanas ante varios rivales que somos capaces de mantener el control y la estabilidad emocional, también en Anfield contra el Liverpool, nos mantuvimos estables’, ha reflexionado tras el 1-2 en Mestalla.
Control emocional y rechazo al discurso de la suerte
Pérez ha insistido en que la clave del buen rendimiento reciente reside en la fortaleza mental del grupo. Ha recordado que en los últimos partidos, incluso en escenarios exigentes como Anfield, el Villarreal ha mostrado una respuesta madura y estable.
En este sentido, el técnico ha rechazado que la victoria responda a la fortuna o a una inercia externa. ‘No creo en el discurso de la suerte y en el ya tocaba. Si no hemos ganado más partidos es por demérito nuestro. Hay que ser siempre muy crítico, si hemos ganado esta vez no ha sido por suerte y si hemos perdido no ha sido por mala suerte’, ha recalcado.
Pérez ha explicado que, a su juicio, el equipo ha mejorado su capacidad de reacción durante los partidos. ‘La capacidad de respuesta del equipo ha aumentado, se mantienen estables, confían en el plan de partido y obtienen resultados. Hoy consigues ganar ante un equipo que te lo pone muy difícil, hoy solidificas y creas más creencia en una idea’, ha señalado.
El navarro ha remarcado que triunfos como el de Mestalla refuerzan el proyecto deportivo. Considera que ese tipo de partidos, ganados sufriendo, consolidan el mensaje del cuerpo técnico y ayudan a que los jugadores se afiancen en una misma línea de trabajo.
Sobre el posible efecto de este resultado en la trayectoria del Villarreal, Pérez ha querido rebajar euforias y ha optado por una lectura prudente. ‘Cuando ganas todo el mundo está más feliz y contento, pero tiene poca influencia en cuanto a lo que viene. Te da autoestima y la forma de afrontar el futuro es mejor, pero ganar hoy no te pone en mejor posición para ganar en Manacor‘, ha advertido.
El entrenador ha insistido en que el reto ahora pasa por mantener la misma exigencia y concentración en los próximos compromisos, sin confiarse por un solo resultado positivo, pese a que llegue en un estadio exigente como Mestalla.
En la parte final de su comparecencia, el técnico ha aludido también a su propio carácter y a la cultura de esfuerzo que pretende trasladar al vestuario. ‘Soy navarro, somos muy tercos, vengo de Vallecas que hemos estado continuamente peleando con todo. Las dificultades que encontramos, pese a lo que creemos que debemos obtener, son muy grandes pero el entrenador no les va a dejar que les atemorice. La clave es insistir, perseguir, esperar’, ha concluido.
Pérez ha dejado claro que quiere que el Villarreal mantenga esa línea de insistencia y competitividad. Considera que la victoria en Mestalla es un respaldo al trabajo del grupo, pero no un punto final, sino un impulso para seguir en la misma dirección en los siguientes partidos.



