The Ocean Race dejará Alicante en 2027 tras generar más de 500 millones en riqueza

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La Vuelta al Mundo a Vela se despedirá de Alicante en enero de 2027 tras seis ediciones, más de 500 millones de impacto en el PIB y más de 1,6 millones de visitantes.

La Vuelta al Mundo a Vela (The Ocean Race) se despedirá de Alicante el 17 de enero de 2027 tras seis ediciones. En este tiempo ha generado un impacto económico superior a 500 millones de euros en el PIB y ha atraído a más de 1,6 millones de visitantes al puerto de salida.

Según datos de la organización, en las cinco primeras ediciones con salida en Alicante, celebradas en 2008, 2011, 2014, 2017 y 2022, el impacto económico acumulado se ha estimado en unos 467 millones de euros. A esta cifra se sumará lo que deje la próxima salida prevista para enero de 2027, que cerrará esta etapa de la regata en la ciudad.

Entre 2008 y 2022, las actividades organizadas en el puerto con motivo de la salida de la competición han recibido la visita de 1.648.702 personas. Estos eventos han impulsado la creación de 8.011 puestos de trabajo fijos, según informes económicos elaborados por PwC y Deloitte, y estudios de impacto en prensa realizados por Nielsen, Meltwater y SMG.

La exposición mediática también ha sido muy significativa. Se han publicado 59.260 artículos en medios de comunicación de los cinco continentes que mencionan a Alicante como puerto de salida de The Ocean Race. Además, la audiencia televisiva acumulada ha superado los 1.000 millones de personas y se han registrado más de 200 millones de impactos en prensa escrita y digital.

El adiós de la Vuelta al Mundo a Vela se ha confirmado el pasado miércoles y beneficiará a Oporto (Portugal), que pasará a organizar las salidas de las ediciones de 2030, 2034 y 2038. Esta decisión supone un golpe para Alicante, ya que la regata se había convertido en una de las ‘señas de identidad’ de la ciudad durante las últimas dos décadas.

Último gran evento de la era Camps

El traslado de la salida de esta extrema competición transoceánica, que en un principio patrocinaba la firma escandinava Volvo, pone fin al último ‘gran evento’ que sobrevivía en la Comunitat Valenciana de la etapa de Francisco Camps (PP) al frente de la Generalitat. La continuidad de la prueba en Alicante mantenía vivo ese legado de grandes citas deportivas internacionales en el territorio.

Además de la Vuelta al Mundo a Vela desde Alicante, en aquel periodo València albergó el circuito urbano de Fórmula 1 y la competición de la Copa del América de Vela. Castellón acogió también el torneo de golf Castelló Masters. Todos estos ‘grandes eventos’ se celebraron solo durante varias ediciones y ya no se mantienen en la agenda deportiva actual de la Comunitat Valenciana.

Museo y sede de The Ocean Race en Alicante

En paralelo a las actividades ligadas a cada salida, Alicante cuenta desde 2012 con el Museo The Ocean Race. Este espacio ocupa unos 1.300 metros cuadrados en la antigua estación marítima de Orán y se ha consolidado como un atractivo turístico y divulgativo durante todo el año.

Junto al museo se ubica la sede de la organización de la regata en un edificio aledaño. Allí destaca una sofisticada sala central de seguimiento de unos 40 metros cuadrados que, inspirada en las instalaciones de la NASA, permite monitorizar la flota. Gracias a sistemas por satélite, el control se realiza 24 horas al día, siete días a la semana, sobre todos los tripulantes y embarcaciones.

Despedida con una etapa histórica

La última salida desde Alicante incluirá una etapa considerada histórica por su longitud y exigencia. Los barcos recorrerán unas 14.000 millas náuticas hasta las antípodas, a la altura de Auckland (Nueva Zelanda), en la que será la etapa más larga y dura de todas las ediciones de The Ocean Race.

La previsión es que esta etapa tenga una duración de alrededor de 35 días de navegación. Por tanto, la salida de 2027 añadirá un componente deportivo especialmente exigente y llamativo para la afición, que se sumará al impacto económico y turístico asociado a la presencia de la regata en la ciudad.

Durante ese trayecto, además del desafío deportivo, las embarcaciones asumirán un papel medioambiental en la investigación de los océanos. Los equipos recogerán muestras de agua en zonas poco transitadas por las rutas comerciales y las remitirán a centros científicos de varios países. Estos laboratorios utilizarán las muestras para su estudio y análisis, lo que refuerza la dimensión científica y de concienciación de la competición.