Antonio Tejero, exteniente coronel de la Guardia Civil y rostro visible del intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, ha muerto este 25 de febrero de 2026 a los 93 años, coincidiendo con la desclasificación oficial de los documentos del 23F por parte del Gobierno.
El Ejecutivo ha anunciado la publicación de 153 unidades documentales relacionadas con la asonada, que estarán disponibles en la web de La Moncloa. Según el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, se trata de toda la documentación localizada hasta ahora en los archivos de la Administración General del Estado.
La coincidencia temporal marca una jornada simbólica en la memoria democrática española: mientras salen a la luz informes oficiales sobre el intento de golpe, fallece quien protagonizó el asalto al Congreso al frente de más de 200 guardias civiles armados.
Biografía
Nacido el 30 de abril de 1932 en Alhaurín el Grande (Málaga), Tejero ingresó en la Guardia Civil en 1951
Tejero lideró a cerca de 250 agentes que irrumpieron armados en el Congreso de los Diputados durante la sesión de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo, en una imagen que marcó la historia reciente de España. Su grito de “¡Quieto todo el mundo!” se convirtió en símbolo del fallido intento de subvertir el orden democrático, que terminó tras el mensaje televisado del rey Juan Carlos I en defensa de la Constitución.
En 1983 fue condenado a 30 años de prisión por rebelión militar consumada, con la pena accesoria de expulsión de la Guardia Civil y pérdida de su grado. Cumplió parte de la condena en prisiones militares, donde estudió Geografía e Historia y se inició en la pintura, disciplina que cultivó hasta sus últimos años. Obtuvo el tercer grado en 1993 y la libertad condicional en 1996.
Apartado de la vida pública, reapareció puntualmente en actos de exaltación franquista, como el funeral de Francisco Franco en 2019. Su fallecimiento en València cierra la última página viva de uno de los episodios más convulsos de la transición española.

