El 30 de noviembre reúne la festividad de San Andrés apóstol, una de las más destacadas del calendario litúrgico, junto a un amplio conjunto de santos y mártires recordados en distintas partes del mundo. El santoral de hoy ofrece figuras apostólicas, obispos, eremitas, religiosos y misioneros que dejaron un testimonio profundo de fe.
El santoral conserva memorias antiguas y relatos de vida que mantienen viva la tradición cristiana. A continuación se presenta la lista completa de los santos del día con sus biografías basadas exclusivamente en los datos aportados.
San Andrés apóstol
San Andrés nació en Betsaida, hermano de Pedro y pescador como él. Fue el primer discípulo de Juan el Bautista al que Jesús llamó junto al Jordán. Andrés siguió al Señor desde ese momento y llevó también a su hermano hasta él.
La tradición afirma que, después de Pentecostés, predicó el Evangelio en Acaya y murió crucificado en Patras. La Iglesia de Constantinopla lo venera como un patrono muy insigne desde el siglo I.
San Mirocleto
Fué San Mirocleto quien ejerció como obispo en Milán, en la región de Liguria. San Ambrosio lo recordó entre los pastores fieles que le precedieron hacia el año 314.
San Tugdual “Pabu”
Este santo destacó como abad y obispo en la Bretaña Menor. Fundó un monasterio en la ciudad de Treguier y fortaleció la vida eclesial de su comunidad durante el siglo VI.
San Gálgano Guidotti
San Gálgano vivió retirado en el monte Sebio, en la Toscana. Tras una juventud disipada, abrazó una conversión profunda y dedicó el resto de su vida a la penitencia corporal como eremita. Murió en 1181.
Beato Juan de Vercelli
El beato Juan de Vercelli, sacerdote y Maestro General de la Orden de Predicadores, predicó con firmeza la reverencia al nombre de Jesús. Murió en Montpellier en 1283.
Beato Federico
El beato Federico, religioso de los Ermitaños de San Agustín, trabajó como carpintero en Ratisbona y destacó por su vida de oración, su obediencia y su caridad. Murió en 1329.
San Cutberto Mayne
San Cutberto Mayne abrazó la fe católica y recibió la ordenación sacerdotal. Ejerció su ministerio en Cornualles hasta que, bajo el reinado de Isabel I, lo condenaron por haber publicado unas Cartas Apostólicas. Murió mártir en 1577 y fue el primer alumno mártir del Colegio de los Ingleses de Kilmaeduagh.
Beato Alejandro Crow
El beato Alejandro Crow comenzó su vida como humilde costurero antes de convertirse en sacerdote. Lo ejecutaron en York en 1586 durante las persecuciones religiosas del reinado de Isabel I.
San Tadeo Liu Ruiting
San Tadeo Liu Ruiting ejerció como sacerdote en la provincia china de Sichuan. Murió estrangulado en Quxian en 1823 por odio a la fe.
San José Marchand
San José Marchand, sacerdote de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París, sufrió el suplicio de los cien azotes en Hué, en Annam, bajo el imperio de Minh Mang. Murió mártir en 1835.
Beatos Miguel Ruedas Megías y seis compañeros
Los beatos Miguel Ruedas Megías y seis religiosos de la Orden de San Juan de Dios murieron mártires en Paracuellos del Jarama en 1936. Su testimonio cristiano brilló en plena persecución religiosa.
Beato José Otín Aquilé
El beato José Otín Aquilé, sacerdote salesiano, murió mártir en Valencia en 1936. Afrontó la muerte con constancia e invencible fe.
Beato Ludovico Roque Gientyngier
El beato Ludovico Roque Gientyngier, sacerdote polaco, murió mártir en el campo de concentración de Dachau en 1941 durante la ocupación de Polonia.
¿Por qué se celebran los santos del día?
El santoral recuerda cada día a hombres y mujeres que ofrecieron un testimonio de fe significativo para distintas comunidades cristianas. La Iglesia mantiene viva su memoria para conservar la tradición, fortalecer la identidad espiritual y proponer ejemplos que inspiran a vivir con coherencia y esperanza. La celebración de los santos del día conecta el pasado con la vida actual y fomenta la unión de la comunidad creyente.


