El pueblo medieval de Castellón que se transforma cuando llega el otoño

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El lugar conserva calles de piedra, un pasado templario y las ruinas de un castillo a más de 1.000 metros de altitud

Hay pueblos que ganan con el verano y otros que parecen hechos para cuando empieza a refrescar. Culla pertenece claramente al segundo grupo. Situado en l’Alt Maestrat y a más de mil metros de altitud, este municipio del interior de Castellón reúne piedra, montaña, historia medieval y uno de esos cascos antiguos en los que apetece caminar sin demasiada prisa.

Su conjunto histórico está declarado Bien de Interés Cultural y conserva buena parte de la huella de su pasado medieval. Tras su origen árabe, la localidad pasó a manos de los templarios, que dieron especial importancia a su fortaleza.

Un laberinto de piedra

El corazón histórico de Culla está formado por calles estrechas, arcos y casas tradicionales que ascienden hacia los restos del castillo.

La fortaleza quedó parcialmente destruida durante las guerras carlistas, pero todavía pueden recorrerse sus restos y alcanzar el Mirador del Terrat. Otro de los lugares más curiosos es la antigua prisión del siglo XIII, donde aún se conservan marcas realizadas por antiguos presos.

El paseo continúa por la iglesia de El Salvador, la Casa Abadía, el antiguo hospital y diferentes restos de la muralla. Desde el mirador del Singlet se comprende además la peculiar disposición del municipio sobre una colina.

Un pueblo para comer y mirar al cielo

Culla también permite convertir la visita en una escapada gastronómica. Entre los platos tradicionales aparecen la olla del Maestrat y especialidades dulces como la coca celestial.

Y cuando cae la noche queda otro atractivo: el cielo. La escasa contaminación lumínica de la zona convierte el entorno en un lugar especialmente interesante para observar las estrellas.

A apenas seis kilómetros se encuentra además el Parque Minero del Maestrazgo, por lo que ambas visitas pueden combinarse en una misma jornada.

Con la llegada del otoño, las temperaturas más suaves para caminar y el paisaje del interior añaden un motivo más para acercarse. De hecho, Culla forma parte de las rutas propuestas específicamente para descubrir el interior de Castellón durante esta estación.