Venezuela inició el día bajo un clima de máxima alerta tras una madrugada sacudida por explosiones, cortes de electricidad y un inesperado anuncio del expresidente estadounidense Donald Trump. Los estallidos se percibieron con especial intensidad en Caracas y activaron de inmediato los sistemas de seguridad del Estado.
En un mensaje difundido horas después, Trump afirmó que “los Estados Unidos de América han llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela” y sostuvo que el presidente Nicolás Maduro “ha sido capturado y sacado del país por vía aérea”.
Durante la noche, numerosos sectores de la capital quedaron a oscuras, lo que aumentó la sensación de vulnerabilidad. Paralelamente, se registró movimiento aéreo inusual, observado por residentes de distintas zonas urbanas.
Declaraciones cruzadas y escenario abierto
El Gobierno venezolano respondió denunciando una agresión extranjera y ordenó reforzar la vigilancia en infraestructuras clave. Desde el Ejecutivo se insistió en que la situación está bajo control, aunque se reconoció la gravedad de los hechos.
Trump aseguró además que la operación se realizó “en conjunto con las fuerzas de seguridad de Estados Unidos” y anunció una comparecencia pública para ampliar la información, lo que mantiene en vilo a la comunidad internacional.
A la espera de confirmaciones oficiales adicionales, la madrugada vivida marca uno de los episodios más delicados de los últimos años y abre un escenario de máxima incertidumbre política y diplomática.



