El verano de 2026 ha dejado 586 muertes atribuibles al calor en la Comunitat Valenciana, el máximo registrado por el sistema MoMo desde 2015. Estos fallecimientos se han concentrado sobre todo en personas mayores de 65 años y han afectado en mayor medida a los hombres, con 310 casos.
El verano astronómico comenzó el 21 de junio y ha terminado en la madrugada de este miércoles, con la llegada del otoño. En paralelo, el verano climático, que abarca los meses de junio, julio y agosto, se ha situado como el más cálido y el décimo más seco desde 1950 en la Comunitat Valenciana. La región se ha visto afectada por tres olas de calor y ha batido su récord de noches tórridas, hasta alcanzar 65 noches con temperaturas mínimas excepcionalmente altas.
Según los datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III, desde el 21 de junio se han atribuido al calor 5.428 muertes en toda España. De ese total, 586 se han producido en la Comunitat Valenciana, lo que refleja el fuerte impacto de las altas temperaturas en el territorio.
Alicante encabeza la mortalidad por provincias
Por provincias, Alicante ha concentrado 279 muertes vinculadas al calor, la cifra más elevada de la Comunitat Valenciana. Le sigue la provincia de Valencia, con 179 fallecimientos, mientras que en Castellón se han registrado 128 decesos atribuibles a las altas temperaturas. Este reparto muestra que el impacto no ha sido homogéneo y que algunas zonas han sufrido de forma más intensa los episodios de calor extremo.
El mes más letal ha sido julio, con 235 muertes relacionadas con el calor. Agosto ha sumado 228 fallecimientos, muy cerca de julio en mortalidad atribuible a las altas temperaturas. En los últimos diez días de junio, entre el 21 y el 30, se han producido 57 muertes, mientras que entre el 1 y el 21 de septiembre MoMo ha estimado 65 decesos por calor.
Si se analiza por semanas, la semana 28, del 5 al 11 de julio, ha sido la más mortífera, con 105 fallecimientos. La semana 34, entre el 16 y el 22 de agosto, ha acumulado 100 muertes. También ha destacado la semana 29, del 12 al 18 de julio, con 63 personas fallecidas por el impacto de las altas temperaturas.
En el detalle diario, el 10 de julio se han registrado 22 muertes atribuibles al calor, el máximo de la serie de este verano. El 9 de julio han sido 20 los fallecimientos, mientras que el 21 de julio se han producido 19 muertes relacionadas con las altas temperaturas. El 20 de agosto también ha alcanzado 19 decesos. El 22 de agosto se han contabilizado 18 muertes, el 12 de julio 17, el 20 de agosto 16 y el 13 de julio 15 fallecimientos.
Comparación con otros veranos
El verano de 2026 se ha situado como el más letal por calor en la Comunitat Valenciana desde que MoMo inició su serie histórica en 2015. Hasta ahora, el segundo verano con más mortalidad atribuible al calor era el de 2025, con 431 fallecimientos. Por detrás quedan el verano de 2015, con 348 muertes, y el de 2022, con 329 decesos.
También han registrado cifras elevadas los veranos de 2023, con 306 muertes, el de 2019, con 277 fallecimientos, y el de 2024, que cerró con 261 decesos por calor. La comparación evidencia una tendencia de veranos recientes con un impacto creciente de las temperaturas extremas sobre la mortalidad.
El sistema MoMo estima el exceso de defunciones comparando las muertes observadas con las esperadas en un territorio y un período concretos. Este modelo permite detectar excesos de mortalidad por todas las causas y también estimar los fallecimientos vinculados a episodios de temperaturas extremas, tanto de calor como de frío.
MoMo no atribuye causas clínicas individuales de muerte, sino que identifica patrones asociados a situaciones como olas de calor, episodios de frío intenso u otros periodos de sobremortalidad. De esta forma, ofrece una imagen rápida del impacto que tienen las condiciones meteorológicas extremas sobre la salud de la población.
Las cifras que MoMo publica a diario son provisionales, ya que el sistema recalcula de forma continua sus estimaciones. Para ello incorpora defunciones que pueden haberse notificado con retraso, por lo que los datos se actualizan de manera permanente. Las series no se consideran definitivas ni consolidadas hasta que transcurren varias semanas. El Instituto de Salud Carlos III es el principal Organismo Público de Investigación en salud de España y coordina este sistema de vigilancia de mortalidad.




