El Ayuntamiento de Moncofa ha vuelto a reclamar la construcción de nuevos espigones en el Grau como medida urgente para proteger las playas y el paseo marítimo. Esto sucede después de que el temporal Harry, con olas de más de cuatro metros, haya causado nuevos daños en la avenida Mare Nostrum.
El fuerte oleaje ha provocado destrozos en el pavimento, arrastres de agua y piedras. Además, ha obligado al consistorio a cortar a la circulación un tramo del paseo marítimo, ante el riesgo para la seguridad. Por ello, los daños vuelven a evidenciar, según defiende el Ayuntamiento, la exposición permanente del litoral de Moncofa a los temporales invernales.
“Episodios como el que estamos viviendo nos han vuelto a recordar la necesidad de estos espigones”, ha señalado el alcalde, Wences Alós Valls. Asimismo, ha insistido en que “necesitamos que se redacte el proyecto que permita ejecutar las obras lo antes posible”. “A la vista están los daños que han sufrido las playas y el paseo, con el pavimento levantado y los arrastres de agua y piedras”, ha añadido.
Un proyecto pendiente de concretar plazos
El primer edil ha explicado que esta necesidad urgente fue trasladada recientemente a la subdelegada del Gobierno, Antonia García Valls. Esto ocurrió durante su visita a las obras de los espigones que se están ejecutando entre el río Belcaire y l’Estanyol.
Según ha indicado Alós Valls, la redacción del proyecto para el Grau de Moncofa se encuentra actualmente sobre la mesa de la Dirección General de Costas. Sin embargo, el Ayuntamiento reclama que se concreten plazos para poder avanzar en una actuación que consideran clave para la protección del municipio.
Una costa cada vez más expuesta a los temporales
Desde el consistorio recuerdan que la regresión de la costa en Moncofa ha provocado la pérdida de más de 200 metros de litoral. Esta situación ha dejado edificaciones y el paseo marítimo a escasos metros del mar, completamente expuestos al impacto directo de los temporales.
El Ayuntamiento insiste en que la construcción de espigones es una actuación imprescindible para frenar la regresión. Además, es clave para proteger infraestructuras y garantizar la seguridad de vecinos y visitantes ante episodios meteorológicos cada vez más intensos y frecuentes.


