jueves, 18 abril 2024

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José Benlloch: ‘Mientras me siga levantando cada mañana y tenga un propósito y una misión clara, estaré en Vila-real’

En plenas fiestas de Sant Pasqual y con la campaña electoral recién estrenada Actualitat Valenciana recoge la intensa charla de un alcalde que lleva doce años, con orgullo, al frente de su pueblo y que sigue con la ilusión renovada de seguir haciendo crecer la ciudad del S.XXI

Tan exigente y contundente como cercano, según aseguran quienes le descubren en distancia corta, José Benlloch, actual alcalde de Vila-real desde hace 12 años y candidato socialista a revalidar su cargo, es uno de esos especímenes únicos en su campo.  Conjuga una inteligencia sutil y exquisita sumada a la vehemencia que despliega en su oratoria como buen abogado, con el orgullo de saberse querido por su “pueblo”.   

Sus detractores dicen que peca de prepotente, y que eso no a todos sienta bien, incluyendo “a los suyos”. Sus defensores admiran la tenacidad con la que pelea por lo que cree y su visión largoplacista que le hace optar en ocasiones por medidas no siempre sencillas pero que defiende pese a que tenga que explicar hasta la saciedad sus razones para convencer.

Su mente inquieta y sus insaciables ganas de seguir aprendiendo, han hecho de él un activo codiciado en lo político, dentro y fuera de las fronteras. Sin embargo, ha escogido seguir al frente de su tierra, aunque justo el día que arrancaba la campaña confesó junto a su compañero y amigo José Bono, que ha tenido momentos de duda. 

Benlloch provoca, como todos los líderes, odios y devociones. De perfil complejo aunque amante de lo sencillo, es un enamorado de su ‘Termet’, deportista perseverante y escritor incansable capaz de llenar cuadernos y cuadernos de pensamientos públicos pero también de reflexiones íntimas y privadas.

Pregunta: Sr. Benlloch, empecemos hablando de esa cita con las urnas a la que precede una legislatura muy compleja. La memòria es traicionera y selectiva. Después de más de 200 iniciativas y cerca de 5 millones de euros invertidos para paliar los efectos de la terrible pandemia, cree que el recuerdo de y gestión en Vila-real acompañará a los electores a la hora de decidir? ¿o queremos olvidarlo todo?

Respuesta: Está estudiado por la Neurociencia que si el ser humano no olvidara las cosas malas que le pasan, no podría vivir. Estaríamos tan asustados de que nos pudiese volver a pasar, que el principio de precaución nos haría no salir. El estrés postraumático nos genera parálisis y dificultades, por ello, entiendo que mucha gente quiera olvidar los momentos de la pandemia.

Ahora, mi obligación como alcalde, que se tiene que examinar delante de la gente, volverle a pedir la confianza y explicarles porque tienen que volver a confiar en mí después de doce años, es recordarles algunas cosas, claro que sí. Por eso, si les tuviese que recordar algo, me gustaría coger cuatro imágenes de aquellos momentos tan terribles.

La primera sería la de aquel centro de congresos transformado en centro de vacunación, el primero de la provincia de Castellón. Fue habilitado como una prueba piloto y por allí pasaron todos los maestros de la comarca. Estoy tremendamente orgulloso del esfuerzo que hicimos entre todos. El Ayuntamiento puso los recursos, las empresas y la sociedad en general que ayudaron y la Generalitat que habilitó el centro.

Para la segunda imagen, me quedo con aquel día que estaba esperando junto al gerente del Hospital de la Plana al primer enfermo de COVID, que entraba en el centro de tecnificación deportiva, con un miedo terrible por parte de los sanitarios y de la gente. Me decían: ‘No, usted no esté aquí, que ahora pasará’. Ahora, cuando reflexiono, me doy cuenta que estas cuestiones nunca las olvidaré, pero, evidentemente, mi cerebro me lleva a que no estén cada día en mi cabeza, pero aquel momento me da la respuesta a muchas cosas que pasaron. No sabíamos nada del virus, se le tenía mucho miedo y eso hizo que esos momentos fueran de aciertos y errores. Por eso, espero que la gente entienda que enfrentarse a algo desconocido nos lleve a producir errores. 

Aquel mismo día, me di cuenta de que con la rapidez que tuvimos que hacer todo, la gente que estaba encerrada y aislada en este centro no tenía distracción. Le dije al gerente que en el hospital al menos había tele pero ahí ¿qué iban a hacer?. Así que fuimos corriendo a Carrefour, con mi coche particular y una furgoneta. Hablamos con el gerente para comprar 40 teles que pagamos desde el Ayuntamiento. Todo esto son cosas que no había contado pero que no se olvidan…-añade-

La tercera imagen, evidentemente, la del reparto de mascarillas y cómo obtuvimos rápidamente una gran cantidad de voluntarios y se pusieron a trabajar. Muchas tardes estuve con ellos, en ese colegio convertido en la central de la lucha contra el COVID con el voluntariado. También en el sitio donde el ejército español, al que le estaré tremendamente agradecido, al coronel, al subdelegado de defensa y a todo su equipo, que me ayudaron a cubrir espacios que la policía no podía cubrir, en una ciudad industrial. Teníamos miedo de que se produjeran muchos robos en las industrias mientras estábamos en el momento más duro del confinamiento. Se podían desvalijar industrias cerámicas potentes y talleres de otros sectores que tenían a sus trabajadores en casa. Era una gran oportunidad para hacer mucho daño ya que solo estaban operativos los servicios mínimos. Por eso los militares estaban aquí. 

“No me arrepiento de la valentía que tuve, intentaba estar día a día al corriente de lo que pasaba en el mundo y así entendí que no teníamos que tener miedo al COVID, pero sí respeto. 

Por eso hice los toros y las fiestas de Sant Pasqual. Las primeras fueron aquí, con mascarilla, pero dejé que las peñas abriesen”

José Benlloch recuerda los meses más duros de la pandemia en Vila-real

La cuarta imagen, es la de los jugadores de fútbol, Pau Torres y Marcos Senna, llamándome y diciéndome que ponían dinero entre todos para ayudar. Gracias a eso, entre todos pudimos hacer un fondo para comida y repartirla entre las familias más humildes. Les dimos a Cáritas, a Antonianos o a la gente que tenía dificultades porque el COVID les había expulsado del mercado de trabajo. En aquel momento detectamos muchas necesidades e intentamos luchar y trabajar por ellas. Tuvimos que gestionar muchas cosas como las personas que estaban en situación irregular en cuanto a papeles. Sin contrato, que no podían salir de casa y entonces no cobraban, con trabajos como atender a personas mayores, las cuales se quedaban desatendidas y la persona sin ingresos. 

Estas son las cuatro imágenes que destacaría de esos meses más duros, pero después hay muchas otras. Por ejemplo, yo no me arrepiento de la valentía que tuve, intentaba estar día a día al corriente de lo que pasaba en el mundo y así entendí que no teníamos que tener miedo al COVID, pero sí respeto. 

Por eso hice los toros y las fiestas de Sant Pasqual. Las primeras fueron aquí, con mascarilla, pero dejé que las peñas abriesen. A veces, algún joven me sigue recordando, ‘usted fue muy valiente, gracias porque ya no podíamos más…’ Aquí hicimos fiestas y en otros sitios no, y no pasó nada y los números no se dispararon. Esto fue porque me informaba, trabajaba con los médicos y valoraba el contexto, sabía lo que hacía. Yo pensaba, si la gente puede ir a la ópera con mascarilla, porque no a los toros. 

Por otro lado, emocionalmente, escogería esos aplausos en las residencias, el luchar al lado de las familias de la gente que estaba en la residencia Sant Llorenç para que no cerraran en plena COVID. Pero ahora, de cara a la campaña, no tengo tiempo de recordarlo todo, lo que hice, considero que era mi obligación y, por tanto, lo único que haré es recordarlo con la gente cuando pueda, pero no me tienen que pagar nada de todo esto. 

P: Pero, ¿cree que se reflejará en las urnas?

R: Yo creo que en la administración local todos esos temas se tienen en cuenta, aquí no hay distancias, al Presidente del Gobierno lo vemos por la tele, al de la Generalitat alguna vez puntual, pero al alcalde se le ve todos los días. En el gimnasio, en la procesión, en misa, en el acto que se le invita, en el Ayuntamiento, en la calle, en el supermercado… Y esto, evidentemente, hace que esas acciones más directas de ayuda a la gente y de compañía estén más valoradas.

En el CIS, las encuestas dicen que la administración más valorada por los ciudadanos son los Ayuntamientos, luego cada uno es de una forma, unos se vuelcan más y otros menos. Yo he entendido esto desde un primer momento como una cuestión de servicio público. No he tenido vacaciones en los 12 años que llevo aquí. Siempre he estado pendiente de lo que pueda pasar. He entendido que mientras esté aquí, tengo que estar 24h y no me duele, soy feliz y es voluntario.

“No he tenido vacaciones en los 12 años que llevo. Siempre he estado pendiente de lo que pueda pasar. He entendido que mientras esté aquí, tengo que estar 24h y no me duele, soy feliz y es voluntario”

Entonces, si lo valorarán, no lo valorarán, pues bueno… yo espero que entiendan el esfuerzo que hacemos en el día a día. Pero, yo creo que la gente sí es consciente del trabajo que tenemos y de que estamos ahí. Y como también el perfil que yo tengo y el que he intentado transmitir al gobierno es de proximidad permanente, de compañía, de acompañarlos y ser uno más. Yo creo que esto sí que se interpreta positivamente.

P: Después de 12 años, ¿Qué espera la gente? ¿Suben las exigencias?

R: Menos mal que quieren más, este es un elemento de éxito del ser humano para avanzar. Yo citaba una frase de los dibujos de Kung Fu Panda, “el pasado es historia, el futuro no existe y el presente es un regalo, por eso se llama obsequio”. Esta frase nos dice de alguna forma que el ser humano siempre tiene que intentar mejorar y conseguir más, el principio de mejora.

Yo creo que la ciudad está en ese momento lo ha compartido conmigo, porque he estado mucho tiempo denunciando los ’empastres’ que recibí del PP. Y a mucha gente le molestaba, el que hablase de esos ’empastres’. Pero claro si queremos ir hacia delante, hay que entender que no se pueden tener mejoras y que algunas cosas no las podemos tener como queremos porque primero hay que solucionar lo que se nos ha dejado y ser muy prudentes por las sentencias o problemas judiciales que podamos tener y no podemos valorar porque no sabemos lo que el juez dirá, y es un imprevisto permanente.

Yo me he visto con la obligación de continuar explicando el porque nos queda aún hasta el 2030. Es que no tengo dudas de que los últimos 5 años del Partido Popular, nos van a costar 20 años de arreglar. Eso no quiere decir que durante esos 20 años no vayamos a hacer nada.

Hay cosas que hace 12 años no estaban, el Bus Groguet, los primeros 5 parques caninos, los carriles bici de 12 km, los polígonos industriales, los 10 millones de inversión hecha en el plan de empleo por el que han pasado más de 1000 personas en diez años, el gran casino, los cinco polideportivos, que habían dos, las tres piscinas, que había una; todo esto no estaba con el PP, es decir, a pesar de todas las dificultades, hemos sido capaces de avanzar, porque hemos sido responsables y hemos trabajado codo con codo con la sociedad civil de Vila-real.

Hemos gestionado cinco crisis en doce años en esta ciudad. ‘Empastres’ del PP, la deuda del PP, que todavía nos queda hasta 2026 para pagar el préstamo de 20 millones que sacaron, la crisis inmobiliaria, el COVID y la guerra de Putin. Eso es lo que nos hemos tragado durante 12 años, una crisis cada dos años y hemos sido capaces de avanzar más que nunca. Y esto no es fruto de mi éxito, sino de una sociedad dinámica, viva, emprendedora que ha encontrado un alcalde y un Ayuntamiento que no es un bloqueo ni una molestia para ellos, sino que es un compañero de viaje, un colaborador en un proyecto de ciudad que compartimos.

Es la primera vez en la historia de Vila-real que conseguimos un consenso de 68 proyectos para el siglo XXI. 68 que han votado a favor PP, Podemos, Compromís, PSOE y Ciudadanos. El 95% del electorado de Vila-real, y Vox que representa el 5% se ha abstenido. Lo cual significa que venga el gobierno que venga debería tener la obligación de continuar con esos 68 proyectos. Me gustaría poder desarrollarlos yo, porque en cierta manera he sido el padre, muchos los he puesto encima de la mesa. 

“Hemos sido capaces de avanzar, porque hemos sido responsables y hemos trabajado codo con codo con la sociedad civil de Vila-real, una sociedad dinámica, viva, emprendedora que ha encontrado un alcalde y un ayuntamiento que no es un bloqueo ni una molestia para ellos, sino que es un compañero de viaje”

P: Si las urnas así lo dictan, ¿hasta cuando quiere seguir siendo alcalde de Vila-real?

Mientras me continúe levantando por la mañana y tenga un propósito y una misión clara, estaré aquí. Y en eso he tenido una cierta crisis, hace un par de años. Es cierto y lo he dicho públicamente, cuando cumplí los 10 años en el gobierno, en un mundo que va a otra velocidad y todo se agota rápido, me asustaba la idea de llevar 10 años de alcalde, cuando habían pasado tres presidentes del gobierno de España, tres de la Diputación, cuatro alcaldes el Almassora, el pueblo de al lado, 5 presidentes de Reciplasa… Esto me creó cierto complejo de pensar, “ostras, 10 años ya”. Luego hablaba con otra gente que lleva 30 años o 41, como el de Picanya y les preguntaba que cómo lo hacían. Así gané una serie de claves y empecé a reflexionar de forma interna. Y volví a pensar como antes, estoy aquí por la ilusión por Vila-real.

Yo antes que alcalde soy abogado y si tuviese que volver a ejercer, ganaría mucho más dinero que aquí, pero no estoy por eso, es por mi ilusión y compromiso. Durante esos 10 años me levantaba cada mañana pensando que mi misión estaba aquí, y en ese momento, pensaba que mi misión ya no estaba y que igual debería dejar a alguien. Me agobié mucho, creo que sufrí ese estrés postraumático del COVID que hemos sufrido todos. Eso lo superé en 6 o 7 meses y tengo que decir que me encuentro con más ilusión que nunca y estoy descubriendo una nueva ciudad, a entrar en ámbitos que antes no entraba. Por ejemplo, protocolos o conocer el mundo de las empresas de forma directa dentro de los proyectos.

“Yo antes que alcalde soy abogado y si tuviese que volver a ejercer, ganaría mucho más dinero que aquí, pero no estoy por eso, es por mi ilusión y compromiso (…) Me siento útil y tener un propósito es algo que nos hace felices.  Me encuentro con más ilusión que nunca y estoy descubriendo una nueva ciudad”

También he tenido la suerte de se me nombre por parte del gobierno de España y de la Federación de Municipios y Provincias como presidente de la delegación española en Europa en Estrasburgo. Es una oportunidad ‘chulísima’ que me ha llevado a ilusionarme, y para continuar estando allí, tengo que ser alcalde o representante de los alcaldes. Yo vi la oportunidad de que éramos 47 países y empecé a conocer a gente distinta ya que nuestras empresas exportan a muchos países del mundo y también podemos ayudarnos los unos a los otros, para ayudar a mi pueblo. Así me siento útil y tener un propósito es algo que nos hace felices.

José Benlloch, más personal

  • ¿Cuales son las cualidades que son irrenunciables para usted de la gente de la que se rodea?

Pues depende del contexto, la necesidad de gobierno que tenía en los primeros 4 años, con 4 partidos políticos, en una ciudad arruinada y abandonada, en la que había que volver a tener la confianza de la calle, que el ayuntamiento tenia que mejorar su imagen y retomar un proyecto de ciudad que no existía, eran unos perfiles totalmente diferentes a los que se necesitan en estos momentos en la década que viene. Los perfiles que se necesitan en estos momentos son los de la empatía, el diálogo pero enfocado en los resultados.

Vivimos en un mundo en el que es muy difícil que la gente se concentre y cuando uno no se concentra, no salen los resultados y si estos no salen no avanzas. Ahora el tren no pasa, te arrolla. Es un mundo cada vez más competitivo, muy globalizado, en el cual tienes que ser inteligente, cooperador, colaborador, respetuoso, pero cuando te planteas un objetivo, has de luchar hasta el último momento para conseguirlo.

“Necesito a gente inteligente, capaz de gestionar sus conocimientos y que tenga unas funciones ejecutivas muy desarrolladas. En un mundo cada vez más competitivo, muy globalizado, tienes que cooperador, colaborador, respetuoso, pero cuando te planteas un objetivo, has de luchar hasta el último momento para conseguirlo.”

Benlloch habla de los perfiles que necesita ahora la gestión de Vila-real

Por tanto, necesito a gente en todos esos proyectos fijos. Estamos hablando de 68 proyectos nuevos, una posibilidad histórica en fondos europeos para poder financiarlos, porque en la situación económica del ayuntamiento no tenemos margen, tal y como he explicado en muchas ocasiones.  Por tanto, necesito a gente inteligente, capaz de gestionar sus conocimientos y sepa qué está haciendo y que tenga unas funciones ejecutivas muy desarrolladas. Eso es lo que he intentado hacer en mi equipo y estoy muy contento con los cambios que he hecho porque me permiten tener 4 o 5 áreas muy potentes, que me importan de cara al futuro que están muy cubiertas entre el equipo de asesores y el equipo directivo del gobierno.

Gente especialista en urbanismo, tengo al mejor abogado en urbanismo de la Comunidad Valenciana, lo digo orgulloso y claro. Simón García Petit, de Vila-real, coordinador general de urbanismo. Es el mejor perfil para esa empresa pública de gestión del suelo y la vivienda que quiero crear para impulsarlo.

Esta es una de nuestras propuestas electorales. Además, tengo a mi lado a Darío, coordinador de alcaldía, que ha trabajado toda la agenda urbana. Por tanto, en capacidad, tengo entre los concejales, en estos momentos a una persona doctora en psicología, doctor en Políticas de Bienestar Social Públicas, máster en Bienestar Social…Me ha costado trabajar todo este equipo para ir haciéndolo. He incorporado a Javi Parra, un chico joven que le queda un año para acabar Derecho también.

Lo que necesitamos es gente que sepa de lo que está gestionando, que tenga una experiencia acumulada sobre ese trabajo y que sea capaz de sacar adelante un proyecto muy ambicioso porque en esta década Vila-real se juega muchísimo.

  • A usted que le gusta estar a la vanguardia de todo, ¿cree que hay posibilidades de agilizar trámites burocráticos para ser más eficientes a través de la Inteligencia artificial?

Es un debate enrome que tenemos en el marco del Consejo de Europa en estos momentos. Si en Europa mantenemos los mismos clichés, normas y formas de entender la solución de los problemas que hemos tenido en el siglo XIX y principios del XX, no vamos a ser una sociedad competitiva.  

Yo creo firmemente en el Consejo de Europa, por eso estoy allí. Tenemos 3 normas, construir el Consejo de Europa en el imperio de la ley, los derechos humanos y la democracia. Pero es evidente que, respetando esto y defendiendo el modelo europeo, tenemos que agilizar las cosas y enfocarnos a los resultados. Darle menos importancia a algunas cosas que les estamos dando por intentar ganar en eficacia y en posibilidad de competitividad con el resto, o evidentemente vamos a tener problemas de crecimiento y competitividad con el mundo.

En el ámbito local, me gustaría ser parte de los redactores de un convenio sobre la utilización de la inteligencia artificial en las administraciones. Es un proyecto que en estos momentos está en el marco del Consejo de Europa en Estrasburgo y que nos han pedido colaboración a aquellos que queramos trabajar. Si todo va bien, vamos a trabajar para que se firme ese convenio internacional para potenciar y debatir sobre todo eso aquí en España. Así me lo ha pedido Pedro Sánchez, y estamos trabajando en ese tema en el ministerio y la Federación Española.

  • Esta campaña electoral, empezó ya en la precampaña de una forma brusca y diferente, ¿cómo cree que seguirá?
    No me suelo poner nervioso por nada, por mi formación y mi experiencia. Todo lo encajo bien. Mi fe católica y cristiana me ayuda mucho en este sentido. Yo pongo de mi parte todo lo que puedo, nadie me altera, puedo hablar con cualquiera, pero algo que me altera mucho es el no tener la respuesta del porqué de las cosas. Me pongo muy nervioso hasta que no lo consigo.  

Entonces, la actitud de algunos partidos es algo que no he podido entender. También tengo que decir que ni Vox, ni Ciudadanos, ni Podemos, ni siquiera Pronostrum, están teniendo la línea que tienen Compromís y PP. Un nerviosismo y unas denuncias que no tienen nombre. 

Creo que se habían acostumbrado a que nosotros no estuviésemos en el ámbito de la calle en campaña electoral, estaban solos. En el ámbito institucional del debate no existen. Llevan tres plenos que ni han hablado. Ni en ruegos y preguntas han participado y esto creo que es una falta de respeto hacia los vecinos y vecinas que les han votado, que no utilicen los ruegos y preguntas de un pleno para fiscalizar al gobierno y apretarlo.

  • Adjetivos negativos y positivos con los que le define la gente

De adjetivos negativos, es verdad que la gente me dice que soy muy impaciente, y es cierto, pero esta impaciencia me permite no parar. También me dicen lo de prepotente, pero cuanto más hablas conmigo y me conoces, ves que no es así. Tal vez, es una deformación que solemos tener todos los abogados. Después de 13 años en los juzgados, te enfrentas a los fiscales, a los otros abogados, intentas convencer al juez, a los testigos que te intentan engañar, entonces adoptas una pose de protección y alerta permanente en la que, cuando haces tu discurso, eres muy duro, y esto me ha costado mucho cambiarlo.

El que me conoce sabe que yo no soy así, que soy una persona a la que le gusta mucho la gente, pero sí que es verdad que en mi experiencia laboral como abogado he vivido situaciones muy duras y difíciles que me han llevado a desarrollar esa pose.

“Me dicen que soy prepotente, Tal vez, es una deformación que solemos tener todos los abogados (…) Mucha gente, cuando me conoce personalmente, me dice: ‘No me esperaba que fueras así’, refiriéndose a la humildad, pero es que yo no me lo he creído aún ni me lo voy a creer”

Cuáles son las adjetivos negativos y positivos que más le han dicho

En cuanto a los adjetivos positivos, alguna vez me han dicho que soy muy resolutivo, que en mí se puede confiar y cumplo mi palabra. Mucha gente, cuando me conoce personalmente, me dice: ‘No me esperaba que fueras así’, refiriéndose a la humildad, pero es que yo no me lo he creído aún ni me lo voy a creer.

Pero también entiendo que esa figura que ven a veces con el presidente del Villarreal, con los jugadores, con la policía, en el balcón, genere cierta imagen, pero yo toco mucho la calle y mucha gente me dice que ‘sóc molt pla’ y se asombra. Otra cosa que impresiona mucho a la gente es el tema de que no tenga rencor, mi abuelo me educó así y nunca haría cosas que me han hecho a mí y a las personas que han ido a hacerme daño, pese a todo, no les guardo rencor ni rabia, hablo con ellas y no tengo ningún problema, considero que me han hecho aprender.

  • Última vez que se rio a carcajadas.

Cuando fui a ver un espectáculo de los Morancos, que me encantan, a Madrid. Hará al menos un año y algo. Pero le hablo de reírme a carcajadas. Con Latre también me reí mucho, pero no tanto, no es muy fácil hacerme reír muy fuerte. 

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