Tecnología valenciana para anticipar incendios, inundaciones y grandes emergencias

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Plataformas para mantener comunicaciones críticas y sistemas que predicen incendios, inundaciones o sequías centran Redit Summit 2026, con proyectos probados ya en Castellón.

Plataformas que garantizan las comunicaciones en situaciones críticas y sistemas capaces de anticipar incendios, inundaciones, sequías u olas de calor han centrado Redit Summit 2026, la cita que ha reunido en València a los once institutos tecnológicos de la Comunitat Valenciana junto a empresas y administraciones para abordar los nuevos retos de Seguridad, Defensa y Emergencias.

El encuentro ha puesto el foco en cómo trasladar al terreno los avances tecnológicos desarrollados en ámbitos civiles. El objetivo es que estos avances refuercen la capacidad de respuesta ante catástrofes naturales y crisis complejas, que en los últimos años se han hecho más frecuentes e intensas.

El presidente de la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunitat Valenciana (Redit), Fernando Saludes, ha explicado que esta edición se ha orientado a ‘conseguir y recuperar la soberanía tecnológica, industrial y estratégica de la región’. Según ha subrayado, la meta pasa por transferir ‘el capital tecnológico que se ha conseguido en el ámbito civil, gracias a las épocas de paz, a los retos de Defensa y Seguridad’.

Saludes ha señalado que la experiencia reciente de la pandemia y de episodios extremos como la dana ha demostrado el potencial de los centros tecnológicos en emergencias. A su juicio, ‘tenemos muchísimas capacidades que podemos explotar sobre el terreno’, pero ha advertido de que ‘hace falta foco y estructuras ágiles que lo canalicen con rapidez’.

En esta línea, ha defendido que ‘no es tan importante la solución innovadora, sino la actitud o la cultura que te lleva a ella’. También ha pedido ‘buscar un punto intermedio entre ese garantismo y esa agilidad’ para que la innovación llegue antes donde se necesita.

El presidente de Redit ha puesto en valor que los centros disponen de laboratorios, capacidad de testeo de calidad y equipos especializados. Además, ha destacado su labor transversal, en la que tecnologías y sectores se relacionan ‘en horizontal’, con una colaboración intensa con las administraciones públicas.

Por su parte, el secretario autonómico de Innovación, Eduardo Pascual, ha definido a los institutos tecnológicos como ‘el engranaje de confianza que conecta el talento científico con la realidad de las pymes’. Ha resaltado el liderazgo de Redit, que ‘aglutina un porcentaje muy elevado de las capacidades tecnológicas nacionales’. Según ha indicado, un 51 % de las empresas españolas que colaboran con algún centro tecnológico lo hacen con Redit.

Innovación en Defensa y seguridad

El debate también ha abordado el papel de la tecnología en el ámbito de la Defensa. Francisco Casalduero, gerente de programas de la Dirección General de Industria de Defensa y Espacio (DG DEFIS) de la Comisión Europea, ha señalado que este sector es ‘relativamente conservador’, porque las plataformas y sistemas tienen ‘un ciclo de vida largo, lo que dificulta entrar en una fuerte dinámica de cambios’.

Sin embargo, Casalduero ha remarcado la necesidad de introducir planteamientos innovadores y de aplicar en Defensa ideas procedentes de los institutos tecnológicos. Ha recordado que estos centros cuentan con una gran capacidad de prueba y ensayo, algo clave también en el ámbito militar, donde ‘en los últimos 30 años ha habido una falta total de inversiones’.

La incorporación de nuevas soluciones tecnológicas en Defensa, ha apuntado, puede acelerar la modernización de equipos y procedimientos. Además, permite que desarrollos punteros realizados en la industria civil se adapten después a escenarios de seguridad y protección.

Proyectos para anticipar incendios y gestionar emergencias

En el bloque dedicado a casos prácticos, varias empresas han expuesto proyectos ya en marcha junto a distintos institutos tecnológicos. Todos comparten una misma meta: mejorar la prevención y la respuesta frente a emergencias y aprovechar mejor los recursos disponibles.

El fundador de WEITEC, Mario Quesada Martínez, ha presentado HarWASTing, un proyecto desarrollado junto al instituto tecnológico AIDIMME. Esta iniciativa aplica herramientas digitales para identificar y predecir la disponibilidad de biomasa agroforestal y facilitar su aprovechamiento, lo que ayuda a gestionar mejor los residuos del monte y a reducir el riesgo de incendios.

En la misma línea preventiva, el proyecto SIDENCA integra diferentes fuentes de información e inteligencia artificial para mejorar la detección temprana y la gestión de incendios, inundaciones, sequías u olas de calor. Este sistema ya se ha utilizado como piloto en el incendio registrado este verano en la Vall d’Uixó (Castellón), lo que ha permitido validar parte de sus funcionalidades en un escenario real.

‘Estamos creando una base de datos donde damos información sobre combustible, zonas con más humedad y diferentes variables biofísicas que pueden hacer que una determinada zona esté en riesgo’, ha explicado Ana Pérez, responsable de Teledetección de ALBAVALOR. Con estos datos, las administraciones pueden priorizar zonas de vigilancia, planificar tratamientos forestales o definir rutas de evacuación con mayor precisión.

Otra de las líneas presentadas se ha centrado en las comunicaciones y en la gestión de recursos sanitarios durante emergencias extremas. El CEO de Global Tech Strategies, Rafael de la Cuadra Ribes, ha destacado que mantener conectados a todos los actores implicados resulta ‘fundamental’ cuando hay presión asistencial y daños en infraestructuras.

De la Cuadra Ribes ha presentado EmergenConnect, una plataforma desarrollada en colaboración con el instituto tecnológico AIJU. Esta herramienta busca asegurar comunicaciones estables y coordinar mejor los recursos hospitalarios en grandes emergencias, para que la toma de decisiones sea más rápida y se eviten cuellos de botella.

El foro también ha abordado el impacto ambiental del sector aeroespacial y la protección de las personas que trabajan en condiciones extremas. El proyecto DISAPPEAR, que AIMPLAS ha presentado junto a LOFITH Composites, se centra en crear materiales más sostenibles y reducir la huella ecológica de esta industria.

En paralelo, los proyectos TOMCAT y TOMAHAWK, impulsados por el instituto tecnológico AITEX en colaboración con Tejidos Royo, buscan innovar en nuevas gamas de tejidos. El objetivo es mejorar la protección, el confort y el rendimiento en entornos exigentes, como puede ocurrir con personal de emergencias, pilotos o trabajadores expuestos a temperaturas extremas.

Los organizadores han recordado que estos cinco ejemplos son solo una parte de los casos presentados durante Redit Summit 2026. En conjunto, han demostrado la diversidad de ámbitos en los que la colaboración entre institutos tecnológicos y empresas permite llevar la investigación y el conocimiento al mercado y a aplicaciones concretas que incrementan la seguridad de la ciudadanía.