La Asociación Nacional de Fabricantes de Fritas, Esmaltes y Colores Cerámicos (ANFFECC) ha expresado su preocupación por las posibles consecuencias del conflicto en Oriente Medio sobre la actividad del sector cerámico, debido a su impacto potencial en los costes energéticos, la logística internacional y la estabilidad de los mercados.
Desde la asociación señalan que la evolución del contexto geopolítico está generando una creciente incertidumbre económica para la industria. “Desde ANFFECC seguimos con preocupación la evolución del conflicto, pues el actual contexto geopolítico introduce un importante factor de incertidumbre para nuestro sector”, indican.
La entidad advierte además de que la escalada de violencia ya está provocando fluctuaciones en los mercados internacionales. Según explican, esta situación se traduce de forma inmediata en un incremento del precio del gas, una de las principales fuentes energéticas para la industria cerámica. “La escalada de violencia en la zona está provocando un vaivén en los mercados internacionales que se traduce de forma inmediata en incrementos del precio del gas, cuyas reservas son limitadas”, apuntan.
A esta presión energética se suman las dificultades logísticas derivadas del conflicto. Desde ANFFECC alertan de que ya se están produciendo encarecimientos de los fletes marítimos y tensiones en las cadenas de suministro internacionales, especialmente por las dificultades que afectan al Estrecho de Ormuz, uno de los principales puntos estratégicos del comercio global.
“La subida de los costes logísticos, posibles alteraciones en las rutas comerciales y la volatilidad en los precios de la energía pueden tener un efecto directo sobre la actividad industrial”, indican desde la asociación. En este contexto, también advierten de que algunos clientes podrían verse obligados a ralentizar o incluso detener temporalmente su producción.
La asociación recuerda además la relevancia económica de la región para el sector. Los países de la zona y su entorno constituyen un mercado relevante para las empresas españolas de fritas, esmaltes, colores y tintas cerámicas, con exportaciones que alcanzaron alrededor de 250 millones de euros en 2025.
Ante este escenario, ANFFECC considera necesario seguir de cerca la evolución del conflicto y sus posibles efectos sobre los mercados energéticos, la logística internacional y la estabilidad de los destinos comerciales del sector.
Finalmente, la organización reclama medidas preventivas por parte de las administraciones públicas. “En otros países europeos ya se están evaluando y anunciando medidas para amortiguar el impacto del repunte energético y logístico. Desde ANFFECC pedimos a la Administración española que tenga en consideración la difícil coyuntura que atraviesa la industria y que actúe con sensibilidad hacia las necesidades de los sectores productivos en un contexto internacional especialmente complejo”.

