La consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano, ha mantenido una reunión con representantes de la Asociación Española de Fabricantes de Maquinaria y Bienes de Equipo para la Industria Cerámica para analizar la situación del sector cerámico y reclamar la adopción de “medidas urgentes e inmediatas que aporten estabilidad y certidumbre” a una industria estratégica para la Comunitat Valenciana.
En el encuentro han participado el presidente de Asebec, José Miquel, el vicepresidente, Rubén Gómez, y el secretario general, Juanjo Martínez, quienes han trasladado su preocupación por el contexto actual y han mostrado su plena coincidencia con las reivindicaciones planteadas por la Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos.
Cano ha señalado que “la preocupación expresada por Asebec es plenamente compartida por la Generalitat” y ha advertido de que el sector cerámico “no puede seguir soportando el abandono, la inacción y el maltrato continuado del Gobierno de España”, una situación que, según ha afirmado, pone en serio riesgo la viabilidad de una industria que en la provincia de Castellón genera 21.000 empleos directos y cerca de 90.000 indirectos, con una facturación aproximada de 5.000 millones de euros.
Alerta por una situación crítica
Para la consellera, el hecho de que todos los eslabones del clúster cerámico coincidan en las mismas demandas evidencia que se trata de una situación crítica que exige respuestas inmediatas. En este sentido, ha reclamado medidas urgentes, especialmente en el ámbito energético y regulatorio, que aporten certidumbre a las empresas.
La titular de Industria ha insistido en que la Generalitat va a apoyar al sector “de forma decidida y sin fisuras” y ha asegurado que el Consell trasladará estas reivindicaciones “allí donde sea necesario” para defender una industria clave por su peso económico, su capacidad exportadora, su innovación y su generación de empleo.
Un impacto económico de hasta 200 millones de euros
Durante la reunión, Cano ha denunciado el incumplimiento, desde 2021, del compromiso del Gobierno central de impulsar subastas energéticas que permitan la renovación de las instalaciones de cogeneración, fundamentales para la competitividad del sector cerámico por su alta eficiencia energética. Esta situación ha provocado, según ha indicado, el cierre progresivo de plantas, con un impacto económico estimado de 30 millones de euros.
A ello se suman la ausencia de un marco estable de subastas y los recortes en la retribución planteados por el Gobierno central, que, según la consellera, comprometen gravemente la viabilidad de estas instalaciones y aceleran el riesgo de cierre por falta de rentabilidad. Además, la propuesta europea de recorte de los derechos de emisión gratuitos supondría un impacto adicional de 160 millones de euros para el sector.
El papel clave de Asebec en el clúster cerámico
La consellera ha puesto en valor el papel de Asebec dentro del ecosistema industrial cerámico, una asociación que agrupa a cerca de 50 empresas y que constituye uno de los pilares fundamentales del clúster, al representar a los fabricantes de maquinaria y bienes de equipo.
“Estas empresas son esenciales para la modernización, la innovación tecnológica y la sostenibilidad del sector, y su fortaleza es clave para mantener el liderazgo internacional del clúster cerámico”, ha afirmado Cano, quien ha subrayado la necesidad de contar con un marco normativo y energético equilibrado y adaptado a la realidad industrial.
En este contexto, también ha defendido la importancia de proteger al azulejo de la Comunitat Valenciana frente a la competencia de terceros países que no están sometidos a las mismas exigencias que las industrias europeas.
Por último, Marián Cano ha asegurado que desde la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio “vamos a defender sin descanso los intereses de un sector fuertemente castigado por las circunstancias actuales y que necesita medidas que aseguren su continuidad”.

