La Guardia Civil ha desarticulado un punto de venta de sustancias estupefacientes que operaba bajo la apariencia de un establecimiento hostelero en Burriana y ha detenido a cinco personas, cuatro hombres y una mujer de entre 20 y 50 años, por su presunta implicación en un delito contra la salud pública.
La actuación se produjo el pasado 5 de febrero, cuando los agentes llevaron a cabo una inspección y registro del local ante los indicios de que la actividad principal del establecimiento podría estar relacionada con la venta de droga.
Durante la intervención, los guardias civiles comprobaron que el local carecía de actividad hostelera real. Según detallan, los distintos espacios estaban destinados presuntamente a la preparación y distribución de dosis de cocaína. En la cocina no se halló material alimenticio y, en el interior del microondas, se localizaron útiles empleados para la manipulación de la sustancia, como bolsas, alambres de color verde y una báscula de precisión con restos de polvo blanco.
Además, en la caja registradora se intervinieron numerosas dosis de medio gramo, y también se localizaron más cantidades ocultas en diferentes puntos de la barra del local. En total, los agentes aprehendieron 36 dosis preparadas para su venta y 1.180 euros en efectivo.
Grupo criminal de carácter familiar
Las investigaciones posteriores han permitido determinar la existencia de un grupo criminal estructurado, de carácter familiar, con funciones diferenciadas. Según la información facilitada, el varón y su pareja se encargaban presuntamente de introducir la sustancia en el establecimiento y recoger el dinero obtenido, mientras que una tercera persona asumía la venta directa y la coordinación de vendedores itinerantes, con el fin de evitar aglomeraciones que pudieran levantar sospechas vecinales.
Como resultado de la operación, los cinco detenidos han quedado a disposición judicial por un presunto delito contra la salud pública.

