La Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra han desarticulado un grupo criminal presuntamente especializado en robos con fuerza en joyerías mediante el método del alunizaje, en una operación que se ha saldado con la detención de seis personas y el esclarecimiento de 27 delitos cometidos entre noviembre de 2025 y marzo de 2026 en distintas provincias españolas.
Los arrestados, de entre 27 y 60 años, están investigados por presuntos delitos de pertenencia a grupo criminal, robo con fuerza, hurto, falsificación documental y receptación. Además, la autoridad judicial ha decretado el ingreso en prisión provisional para cuatro de ellos.
Según ha trascendido de la investigación, el grupo habría actuado en localidades como Benicàssim, Sonseca, Andorra, La Sénia, Flix, Villarejo de Salvanés y Campohermoso-Níjar, siempre con un patrón de actuación similar. El valor de las joyas sustraídas, los vehículos utilizados y los daños ocasionados asciende a cerca de un millón de euros.
El operativo ha sido desarrollado de forma coordinada por las Unidades Orgánicas de Policía Judicial de las comandancias de la Guardia Civil de Castellón, Madrid, Toledo y Teruel, junto con la UTI de Terres del Ebre de los Mossos d’Esquadra. La colaboración entre ambos cuerpos ha resultado clave para reconstruir la actividad del grupo y avanzar en su desarticulación.
El grupo, según la investigación
Los investigadores sostienen que los integrantes del grupo actuaban con un reparto claro de funciones. Antes de cada golpe, realizaban tareas de vigilancia y reconocimiento de los establecimientos para seleccionar los objetivos. Después, ocultaban el rostro, utilizaban guantes y empleaban vehículos de gran potencia, en muchos casos sustraídos o con las placas manipuladas, para acceder de forma violenta a las joyerías.
Una vez dentro, sustraían sobre todo joyas y relojes de alto valor en un margen de tiempo muy corto, mientras otros miembros asumían labores de apoyo y vigilancia para facilitar la huida. La investigación también apunta a que la organización tenía capacidad para desplazarse entre provincias y mantener una actividad continuada en distintos puntos del país.
Los agentes han determinado además que las piezas robadas se vendían de forma inmediata en un establecimiento de segunda mano, lo que dificultaba tanto su recuperación como su trazabilidad.
Registros en Castellón, Madrid y Toledo
La fase final de la operación se ejecutó el 17 de marzo, con cinco registros domiciliarios y una actuación en un local de compraventa de oro y joyas en las provincias de Castellón, Madrid y Toledo. En esos registros se intervinieron efectos procedentes de los robos y otros elementos de interés para la investigación.
La actuación conjunta ha permitido, según la información facilitada por los cuerpos policiales, cerrar una investigación que afectaba a varias provincias y poner fin a la actividad de un grupo que operaba de forma itinerante y con una estructura organizada.

