Sedaví ya estaba anegado cuando sonó el Es-Alert, según el alcalde

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El alcalde de Sedaví ha explicado ante la jueza que el aviso Es-Alert llegó cuando el municipio ya estaba destruido y anegado y ha defendido la actuación municipal previa.

El alcalde de Sedaví, Josep Francesc Cabanes, ha asegurado ante la jueza que investiga la gestión de la dana que el aviso masivo Es-Alert llegó cuando el municipio ya estaba ‘todo destrozado y anegado’, y ha defendido que el Ayuntamiento ya había activado medidas preventivas horas antes.

Cabanes ha declarado como testigo y ha señalado que el mensaje Es-Alert se recibió a las 20.11 horas. Según ha relatado, a esa hora los daños materiales eran ya muy graves y así se lo comunicó a la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, con la que habló por teléfono esa misma tarde.

El regidor ha insistido en su testifical en que ‘Sedaví quedó afectado de extremo a extremo’ por las inundaciones. Ha añadido que, en ese contexto, ‘ya se imaginó’ que ‘sería evidente’ que habría fallecidos en la localidad, por la magnitud de los daños y la violencia del fenómeno.

Llamadas, avisos previos y falta de alertas externas

Según fuentes judiciales conocedoras de la declaración, el alcalde ha explicado que no recuerda la hora exacta en la que llamó a Bernabé. Considera que la conversación se produjo entre las 20.30 y las 21.15 horas. Ha afirmado que no tiene inconveniente en aportar las facturas telefónicas y el contenido de los mensajes que cruzó ese día para aclarar los tiempos.

Cabanes ha detallado que el 29 de octubre se ha reforzado la brigada municipal y la plantilla de la Policía Local. También se ha acordado el cierre de parques por las fuertes rachas de viento, que han aumentado durante la tarde. Sin embargo, ha remarcado que hasta ese momento ‘no llovió ni una gota’, según las mismas fuentes presentes en la sala.

El alcalde ha indicado que no sabe a qué hora exacta empezó a entrar el agua en Sedaví. Sí recuerda, no obstante, escuchar ‘a la gente chillar’ y acudir a dependencias de la Policía Local sobre las 20 horas. Ha descrito entonces una situación ya ‘caótica’, con calles completamente anegadas y ‘montañas de coches’ apilados por la fuerza del agua.

Durante su comparecencia, ha explicado que no recibió ningún aviso de Emergencias sobre la caída del puente de Picanya ni sobre la inundación de Paiporta. Tampoco recibió llamadas de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), ni del presidente de la Diputació de València, Vicent Mompó, ni del ex secretario autonómico de Emergencias Emilio Argüeso, investigado en la causa.

El alcalde ha añadido que, a lo largo del 29 de octubre, el Ayuntamiento difundió avisos a la población. Lo hizo a través de la cuenta municipal de Facebook y de un canal de WhatsApp institucional. Este canal estaba gestionado por un funcionario de Sedaví que falleció durante la dana. En esos mensajes pidieron que ‘todo el mundo se pusiera a salvo y en alto’ antes de la llegada del Es-Alert.

Cabanes ha subrayado ante la jueza que él ‘no tenía conocimiento de que existía una alerta roja’ en vigor en ese momento. Ha insistido en que actuaron guiados por la evolución del viento y por la información disponible, pero sin constancia de ese nivel máximo de aviso.

Balance mortal y plan de inundaciones pendiente

Sobre la jornada del 30 de octubre, el alcalde ha descrito una situación ‘muy caótica’. Según su relato, ‘tuvieron que tapar cadáveres para que la gente no hiciera fotos’ en las zonas más afectadas. Cuando los forenses llegaron al municipio para buscar dos cuerpos, Cabanes les advirtió de que ya tenían constancia de al menos siete fallecidos.

Al concluir su declaración, el testigo ha señalado que Sedaví había elaborado un plan municipal frente al riesgo de inundaciones. Ese documento estaba en manos de la Conselleria, que lo había devuelto para introducir algunas modificaciones técnicas. ‘Justo vino la dana y entonces se lo cambiaron todo, pese a que lo acaban de aprobar hacía un mes o dos’, ha afirmado.

Con este argumento, el alcalde ha tratado de explicar que el municipio contaba con una planificación específica frente a inundaciones. Sin embargo, ha remarcado que el plan aún no estaba plenamente validado por la administración autonómica cuando se desató el episodio de lluvias torrenciales que ahora analiza la justicia.