Los gobiernos de la Comunitat Valenciana y Aragón han advertido en Teruel de que cualquier paso atrás en el desarrollo de los corredores ferroviarios, y en especial en el tramo Teruel-Sagunto del Corredor Cantábrico-Mediterráneo, puede comprometer durante décadas el aprovechamiento de inversiones ya realizadas y el futuro crecimiento económico de amplias zonas del país.
El corredor que une dos mares
Durante la jornada ‘El corredor que une dos mares’, celebrada en Teruel con la participación de los gobiernos de Aragón, Comunitat Valenciana, Castilla y León y Cantabria, el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha reivindicado un Corredor Cantábrico-Mediterráneo con doble vía, ancho internacional y capacidad suficiente para responder a las necesidades económicas, industriales, logísticas y sociales de las próximas décadas.
Pérez Llorca ha subrayado que cualquier retroceso en estos proyectos ferroviarios ‘puede comprometer’ el rendimiento de grandes infraestructuras que se han financiado con dinero público pensando en el futuro y en impulsar la actividad económica. Ha recalcado que ese esfuerzo inversor debe traducirse en más oportunidades para empresas y ciudadanos.
El president ha asegurado que el corredor ‘va a generar oportunidades y proyectos de vida para muchas regiones’. Además, ha explicado que muchas decisiones adoptadas en la Comunitat Valenciana en los últimos años ‘se han planteado teniendo en cuenta el desarrollo de este eje’. Ha citado como ejemplos Parc Sagunt y las inversiones públicas vinculadas, como la estación intermodal, según ha informado la Generalitat.
Pérez Llorca ha destacado también la importancia del corredor para los puertos de la Comunitat Valenciana. A su juicio, esta conexión reforzada les permitirá dar servicio a un ámbito mucho más amplio que su entorno inmediato. De este modo, ha defendido que se podrá ‘mejorar la conectividad, reducir los tiempos de traslado y ofrecer una mayor inmediatez en el movimiento de mercancías’.
El tramo Teruel-Sagunto, en el centro del debate
Respecto al tramo entre Teruel y Sagunto, Pérez Llorca ha criticado que ‘se cambien las reglas del juego a mitad del partido con decisiones que estrangulan esta infraestructura’. Ha avisado de que modificaciones a la baja en capacidad o prestaciones podrían limitar la competitividad del eje y restar atractivo a inversiones industriales ya comprometidas.
El president ha añadido que siguen sin ejecutarse actuaciones clave que también afectan al Corredor Mediterráneo, como la Estación Central y el túnel pasante de València. Ha reclamado al Gobierno que aporte soluciones porque, en sus palabras, ‘de nada sirve que se hagan inversiones millonarias si luego no se completa el proyecto’.
Por su parte, el presidente de Aragón, Jorge Azcón, ha advertido de que el diseño previsto para el corredor ferroviario Teruel-Sagunto puede tener consecuencias durante las próximas décadas. Ha reclamado que se revise antes de que avance su tramitación, para evitar errores difíciles de corregir una vez ejecutadas las obras.
Azcón ha defendido que las decisiones sobre grandes infraestructuras deben apoyarse en criterios técnicos y económicos, y no en razones políticas. En este sentido, ha señalado que los datos de partida han cambiado desde que se planteó el corredor, entre otros motivos por la llegada de nuevas inversiones industriales y por proyectos como las gigafactorías de Figueruelas y Sagunto.
El presidente aragonés ha centrado su preocupación en el tramo entre Teruel y Sagunto y en el efecto que, a su juicio, tendría su configuración actual sobre las conexiones entre Zaragoza y Valencia. Ha advertido de que el diseño previsto puede convertir este eje en un punto de estrangulamiento para el transporte ferroviario y afectar también a las comunicaciones de la España interior.
Azcón ha insistido en que todavía existe margen para modificar el planteamiento y ha reclamado escuchar a las comunidades autónomas, los ayuntamientos, los técnicos y las organizaciones empresariales antes de adoptar una decisión definitiva. Ha considerado que mantener el proyecto tal como figura en el estudio informativo supondría una decisión con efectos a muy largo plazo.
Según ha explicado, no se trataría de un problema reversible en cinco o diez años, sino de una cuestión que podría condicionar el desarrollo del país durante 30, 40 o incluso 50 años. Por ello, ha reiterado la necesidad de revisar la propuesta para asegurar que el corredor responde al potencial logístico e industrial del eje.
Aragón reclama para el tramo Teruel-Sagunto una doble vía electrificada y de altas prestaciones, preparada para tráfico mixto de viajeros y mercancías. La comunidad defiende que esta configuración es la que realmente permitiría aprovechar el potencial conjunto entre Aragón y la Comunitat Valenciana y conectar de forma competitiva sus áreas industriales y portuarias.
En la jornada también ha intervenido el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, que ha coincidido en la necesidad de abordar el Corredor Cantábrico-Mediterráneo de forma conjunta. Su objetivo es reforzar la conexión de Castilla y León con Aragón y con el Mediterráneo.
Fernández Mañueco ha puesto el foco en Miranda de Ebro como enlace clave con el Corredor Atlántico. Además, ha reclamado recuperar la conexión ferroviaria entre Soria y Valladolid e impulsar las inversiones y la planificación necesarias para mejorar la conexión entre los distintos territorios implicados en estos corredores.




