Consum ha donado 9.344,9 toneladas de alimentos durante 2025 a través de su Programa Profit, una cifra que supone un aumento del 15% respecto al año anterior y que equivale a un valor estimado de 32,7 millones de euros. La cooperativa refuerza así una línea de trabajo que coincide con la entrada en vigor este 1 de abril de la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio de los Alimentos, una norma que obliga al sector a priorizar la prevención, la redistribución y la donación de productos aptos para el consumo.
Según explican desde la cooperativa, esta iniciativa ha permitido ayudar a unas 93.000 personas durante el último año gracias a la colaboración diaria de su plantilla y de más de 1.450 voluntarios de entidades sociales, bancos de alimentos y ONG, encargados de recoger y repartir los productos en el entorno próximo de cada supermercado.
Además del impacto social, el programa también ha tenido un efecto ambiental. El aprovechamiento de estos alimentos ha evitado la emisión de más de 3.300 toneladas de CO2 a la atmósfera, uno de los principales gases responsables del cambio climático. De este modo, la cooperativa reduce tanto el desperdicio alimentario como su huella de carbono dentro de su estrategia de sostenibilidad.
Quince años de trabajo con el Programa Profit
El Programa Profit nació hace 15 años con el objetivo de evitar que alimentos aptos para el consumo acabaran desechados por razones comerciales. El sistema se basa en la coordinación entre la cooperativa y las entidades colaboradoras, que canalizan estos productos hacia personas en situación de necesidad.
Los alimentos donados proceden de distintas secciones, tanto de productos envasados como de frescos. Entre ellos figuran artículos de carnicería, charcutería, frutas, verduras, lácteos, alimentación dulce y horno, siempre que cumplan las condiciones de seguridad alimentaria.
La iniciativa está implantada en el 100% de la red comercial propia de Consum, lo que incluye más de 500 supermercados, además de plataformas y escuelas de frescos. Esto permite mantener una recogida diaria y una distribución continuada en distintos puntos de su área de actuación.
La nueva ley obliga a priorizar la donación
La entrada en vigor de la nueva normativa estatal marca un nuevo marco legal para todo el sector alimentario. Entre otros aspectos, la ley fija como objetivo reducir en un 50% la comida desperdiciada por cabeza en la venta minorista y el consumo para 2030, además de rebajar en un 20% el desperdicio durante las fases de producción y distribución.
La norma también obliga a las empresas a disponer de un plan específico para prevenir estas pérdidas y establece una jerarquía de prioridades. Antes de destruir productos que no puedan comercializarse, estos deberán donarse o redistribuirse mediante otras fórmulas, siempre que sean aptos para el consumo humano.
En este contexto, Consum subraya que su modelo de donación ya venía aplicando desde hace años muchos de los principios que ahora recoge la legislación estatal, con una estructura consolidada de colaboración social y aprovechamiento alimentario.

