La Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a cuatro años de prisión a un hombre que accedió sin permiso a una vivienda de la Vall d’Uixó e intentó matar al propietario mientras dormía en el interior del domicilio.
La resolución le considera autor de un delito de allanamiento de morada y otro de asesinato en grado de tentativa.
La Sala aprecia en ambos delitos la eximente incompleta de enajenación mental, al considerar acreditado que la capacidad del condenado para comprender la ilicitud de sus actos se encontraba mermada en el momento de los hechos. Por este motivo, además de la pena de prisión, la sentencia impone una medida de seguridad de internamiento psiquiátrico durante cuatro años para recibir el tratamiento médico adecuado.
Prohibición de aproximación e indemnizaciones
El fallo establece también una orden de alejamiento que impide al condenado acercarse a menos de 500 metros de la víctima principal y de su esposa —a la que también lesionó durante el ataque—, así como comunicarse con ambos por cualquier medio durante un periodo de seis años.
En concepto de responsabilidad civil, deberá indemnizar al perjudicado con 24.500 euros por las lesiones y secuelas sufridas, y con 500 euros adicionales a la mujer por las heridas ocasionadas durante la agresión.
Sentencia firme tras conformidad
El procedimiento se tramitó ante el Tribunal del Jurado, aunque no llegó a constituirse. Con carácter previo al señalamiento del juicio oral, acusaciones y defensa alcanzaron un acuerdo de conformidad sobre el relato de los hechos, la calificación jurídica y las penas. Tras la ratificación de dicho acuerdo en vista judicial, el presidente del tribunal dictó sentencia firme.
Los hechos ocurrieron en noviembre de 2019
Según declara probado la resolución, los hechos tuvieron lugar la madrugada del 26 de noviembre de 2019, cuando el condenado, diagnosticado de una enfermedad mental, irrumpió violentamente en la vivienda donde dormía un matrimonio junto a sus cinco hijos menores.
El agresor rompió la puerta de entrada y, armado con un cuchillo, atacó al padre de la familia, al que asestó una puñalada en el pecho, a la altura del corazón, además de varios cortes en el tórax y los brazos. Durante el forcejeo, la esposa se interpuso para proteger a su marido y resultó herida en una mano y una pierna, tras lo cual el asaltante huyó del lugar.
La víctima principal tardó 180 días en curar, precisó tratamiento médico quirúrgico y sufre como secuela un trastorno de estrés postraumático grave, además de cicatrices permanentes.

