La Policía Local de Castellón ha incorporado un segundo dispositivo para controlar la velocidad de los Vehículos de Movilidad Personal (VMP), una herramienta con la que el Ayuntamiento busca reforzar la vigilancia sobre los patinetes eléctricos en distintos puntos del término municipal y mejorar la capacidad operativa de los agentes.
Con este nuevo sistema, los efectivos podrán ampliar la presencia simultánea en varias zonas de la ciudad y aumentar la eficacia de los controles, especialmente en aquellos espacios donde se detectan más incidencias relacionadas con el uso inadecuado de estos vehículos.
El concejal de Seguridad y Emergencias, Antonio Ortolá, ha señalado que «seguimos mejorando los recursos de nuestra Policía Local con el objetivo de garantizar una movilidad más segura, ordenada y compatible entre todos los usuarios de la vía pública». Además, ha añadido que este segundo dispositivo permite incrementar la capacidad de control, optimizar los recursos disponibles y dar respuesta a una preocupación creciente entre la ciudadanía por el uso incorrecto de los patinetes eléctricos.
Control de velocidad y detección de manipulaciones
El dispositivo permite medir con precisión la velocidad a la que circulan los patinetes eléctricos y detectar posibles manipulaciones técnicas que alteren sus prestaciones de fábrica. De este modo, los agentes pueden comprobar si el vehículo supera los 25 kilómetros por hora, que es la velocidad máxima permitida para los VMP según la normativa de la Dirección General de Tráfico.
Esta tecnología facilita la detección de infracciones y permite una actuación inmediata por parte de la Policía Local en caso de incumplimiento.
Castellón presume de ser una ciudad pionera
Ortolá ha recordado que Castellón fue una de las primeras ciudades de España en apostar por este tipo de tecnología. El primer dispositivo, según ha explicado, fue adquirido en septiembre de 2024, lo que situó al municipio en una posición de referencia en el ámbito nacional.
El edil ha destacado que desde entonces la ciudad ha estado implicada en el desarrollo y aplicación de este sistema, hasta convertirse en un ejemplo para otras policías locales interesadas en este modelo de control. A su juicio, esta apuesta anticipada por la innovación ha permitido aplicar soluciones eficaces ante una realidad cada vez más extendida en las calles, como es el uso de los patinetes eléctricos.
Más controles y labor preventiva
Desde el área de Seguridad y Emergencias destacan también el trabajo continuado que desarrolla la Policía Local a través de controles periódicos en barrios y puntos estratégicos del municipio. Estos operativos se planifican tanto con criterios técnicos como en respuesta a demandas vecinales, con el objetivo de intervenir de forma más eficaz en las zonas con mayor número de incidencias.
Según ha explicado Ortolá, estos controles tienen además un componente preventivo y pedagógico, ya que los agentes desarrollan campañas de concienciación para fomentar un uso responsable de los patinetes eléctricos e informar a los usuarios sobre la normativa vigente.
La ordenanza fija casco, seguro y edad mínima
El concejal ha recordado además que el Ayuntamiento aprobó el pasado mes de enero una nueva ordenanza de movilidad que regula de forma específica el uso de los vehículos de movilidad personal en la ciudad.
Esta normativa establece, entre otras cuestiones, la obligación de llevar casco, disponer de seguro de responsabilidad civil, tener una edad mínima de 15 años y respetar los límites de velocidad. El objetivo, según ha explicado el edil, es favorecer una convivencia equilibrada entre peatones y usuarios de distintos medios de transporte.
Ortolá ha insistido en que la combinación de normativa, concienciación y medios técnicos es clave para avanzar hacia un modelo de movilidad urbana más seguro y ha asegurado que el área de Seguridad y Emergencias seguirá trabajando en la mejora de los recursos disponibles para los agentes.


