El Ayuntamiento de Burriana ha dado cuenta en la sesión plenaria ordinaria del mes de marzo de la liquidación del presupuesto municipal del ejercicio 2025, que arroja una liquidación positiva del presupuesto de 16 millones euros generando un remanente de tesorería superior a los 21 millones de euros.
Estos resultados confirman la tendencia de solvencia económica del municipio y avalan la hoja de ruta del ejecutivo local, “con una gestión centrada, responsable, con altura de miras que mejora día a día los servicios públicos”, ha valorado el primer teniente de alcalde, Alejandro Clausell.
Esta gestión responsable ha permitido al consistorio acumular una reducción del 4,4% en la carga fiscal del IBI en apenas dos años. Esta rebaja consolida la senda iniciada el ejercicio anterior, rompiendo con una década de incrementos o congelaciones impositivas.
Asimismo, en materia de vivienda, también se ha introducido una bonificación del 50% en el ICIO para impulsar la construcción de viviendas protegidas y ofrecer alternativas habitacionales, especialmente para la población joven.
En el capítulo de inversiones, Burriana cuenta actualmente con más de 50 millones de euros comprometidos en proyectos de la Generalitat Valenciana. Entre las actuaciones más relevantes destacan el Centro de Salud del Puerto, la nueva plaza gastronómica en el antiguo Varadero de Llombart y la construcción de la nueva depuradora, infraestructuras que dan respuesta a demandas históricas de la ciudadanía.
A estas obras se suman proyectos de gran envergadura financiados con fondos municipales, como el gran colector, la ejecución de la avenida Cañada Blanch y una inversión de más de 600.000 euros en apenas dos años destinada al mantenimiento de edificios públicos.
El concejal de Hacienda, Alejandro Clausell, ha destacado que “Burriana tiene hoy una gestión responsable, con más inversiones y más remanentes, ejemplificando una transformación de la ciudad sin precedentes”.
En este sentido, el edil ha incidido en que los resultados actuales demuestran que es posible “mejorar los servicios como la limpieza viaria o el mantenimiento de los edificios públicos al mismo tiempo que se bajan los impuestos a los vecinos con unas cuentas totalmente saneadas”.

