El Ayuntamiento de Benicàssim ha reforzado en los últimos días el dispositivo municipal de control de mosquitos como respuesta a las lluvias registradas la pasada semana y ante la previsión de un ascenso de las temperaturas, dos factores que favorecen la proliferación de estos insectos.
El operativo se centra en la aplicación de tratamientos larvarios en distintos puntos de las zonas urbanas identificadas, con especial atención a las áreas más sensibles. Al mismo tiempo, y en coordinación con la Diputación de Castellón, también se están desarrollando actuaciones en el entorno rural del Quadro Santiago, uno de los espacios donde habitualmente se concentran acumulaciones de agua estancada.
La alcaldesa de Benicàssim, Susana Marqués, ha explicado que el objetivo es actuar de forma preventiva sobre las larvas para evitar su desarrollo y reducir así la presencia de mosquitos en el municipio. La primera edil ha señalado que esta intervención resulta fundamental para anticiparse a la eclosión de los insectos y minimizar sus posibles efectos sobre la salud pública.
Vigilancia reforzada en las zonas con agua acumulada
Desde las áreas municipales de Medio Ambiente y Salud Pública se mantiene un seguimiento continuo de los puntos con mayor riesgo de convertirse en focos de cría. En este sentido, los técnicos han intensificado las inspecciones en el humedal del Quadro Santiago, donde las precipitaciones recientes han generado balsas y acumulaciones de agua propicias para el desarrollo larvario.
Los tratamientos se están llevando a cabo mediante aplicaciones terrestres directamente sobre las zonas donde se ha detectado presencia de larvas, un procedimiento que destaca por su eficacia en esta fase del ciclo biológico del mosquito.
La concejala de Medio Ambiente, Vanessa Batalla, ha indicado que estas actuaciones se mantendrán durante las próximas semanas con el objetivo de controlar la población de mosquitos y prevenir molestias para la ciudadanía.
Llamamiento a la colaboración vecinal contra el mosquito tigre
El consistorio también ha insistido en la importancia de la colaboración ciudadana, especialmente para frenar la expansión del mosquito tigre. Los especialistas recuerdan que alrededor del 80 % de los focos de cría de esta especie se encuentran en espacios privados, donde pequeñas acumulaciones de agua en macetas, cubos, platos de jardinería o recipientes al aire libre facilitan su reproducción.
En esta línea, el Ayuntamiento recomienda revisar con frecuencia estos elementos y mantener en buen estado las piscinas particulares para evitar que se conviertan en nuevos puntos de proliferación.

