La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha confirmado este lunes en València que mantendrá sin cambios los umbrales que activan los avisos de nivel naranja y rojo por fenómenos meteorológicos adversos, al considerar que siguen respondiendo adecuadamente a los criterios de riesgo acordados con Protección Civil.
El portavoz de Aemet, Rubén del Campo, ha explicado en rueda de prensa que estos niveles forman parte del Plan Nacional de Predicción y Vigilancia de fenómenos meteorológicos adversos, conocido como Meteoalerta. Este plan fija umbrales específicos para cada tipo de fenómeno, desde lluvias intensas hasta viento, tormentas o fenómenos costeros.
Del Campo ha detallado que, en el caso de las lluvias, el área mediterránea que incluye Cataluña, Comunitat Valenciana, Murcia y Baleares tiene umbrales más altos que el resto de España. Esta diferencia se debe a que en esta franja del país son más frecuentes los episodios de lluvias torrenciales.
En concreto, para activar un aviso rojo por lluvias en la fachada mediterránea se requiere superar los 90 litros por metro cuadrado. En el resto del territorio el umbral del aviso rojo se sitúa en 60 litros por metro cuadrado. Según el portavoz, esta diferencia pretende ajustar mejor los avisos a la realidad climática de cada zona.
Del Campo ha argumentado que, si se aplicara el mismo umbral en todo el país, en la franja mediterránea se produciría una saturación de avisos rojos. Ha subrayado que este nivel de aviso ‘debe ser algo excepcional, que se dé muy pocas veces y responda a ese carácter extraordinario, algo capaz de producir un impacto muy grave’.
Pocas modificaciones en los últimos años
El portavoz ha recordado que estos umbrales apenas se han modificado desde su implantación. ‘Esos umbrales se han cambiado muy pocas veces porque en general se ha visto que responden bien a esos criterios’, ha señalado. Según ha indicado, los ajustes realizados hasta ahora han sido ‘pequeñas modificaciones, de zonificación, a petición de protecciones civiles’ y, en principio, ‘van a permanecer’.
Del Campo ha remarcado que Aemet no puede cambiar los umbrales de forma unilateral. Ha insistido en que ‘quién conoce el impacto sobre el terreno es Protección Civil y por eso es una competencia autonómica’. Por tanto, cualquier revisión futura deberá contar con el visto bueno de las autoridades de Protección Civil de las distintas comunidades.
En esta línea, el delegado territorial de Aemet en la Comunitat Valenciana, Jorge Tamayo, ha recordar que los umbrales actuales se establecieron de manera consensuada con los servicios de Protección Civil autonómicos. Ha coincidido en que estos valores son adecuados para reflejar el peligro real asociado a cada episodio.
Tamayo ha precisado que, cuando Aemet emite un aviso naranja, se está alertando de un ‘peligro importante’, mientras que el aviso rojo implica un ‘peligro extraordinario’. La diferencia entre ambos niveles se refleja en los valores umbral y en la probabilidad de que se produzcan daños graves.
En el caso concreto de la Comunitat Valenciana, Tamayo ha recordado que los umbrales para lluvias son distintos a los de otras zonas del país porque aquí suele llover con mayor intensidad en episodios puntuales. Ha añadido que Aemet se encarga de emitir los avisos meteorológicos, mientras que Protección Civil declara oficialmente ‘la alerta’ y activa los protocolos de emergencia.
Como ejemplo reciente, Tamayo ha mencionado la situación de inestabilidad registrada la semana pasada. Ha explicado que no se trató de una dana, sino de una combinación de inestabilidad atmosférica y aporte de aire húmedo en capas bajas. Este escenario dio lugar a precipitaciones muy intensas, ‘pero no de gota fría’.
Según ha señalado, estas lluvias causaron problemas importantes en algunos puntos, aunque no alcanzaron un carácter catastrófico. Por ello se activaron avisos de nivel naranja, pero no rojos, en coherencia con los umbrales vigentes.
Trabajo conjunto con Protección Civil
Rubén del Campo ha destacado que, tras la dana de 2024, Aemet ha decidido reforzar aún más el trabajo conjunto con las asociaciones cívicas y los servicios de emergencia. Para ello, la agencia ha creado un área específica destinada a mejorar los contactos y la coordinación con estos colectivos.
‘Si se tiene que hacer en un futuro una revisión de los umbrales no podrá ser de otra manera que consensuada con las unidades de Protección Civil’, ha afirmado el portavoz. De este modo, cualquier cambio tendrá en cuenta tanto los criterios meteorológicos como la experiencia de los equipos que gestionan las emergencias sobre el terreno.
En relación con el sistema Es-Alert, que permite enviar avisos masivos a los teléfonos móviles de la población, Del Campo ha recordado que la competencia recae en Protección Civil. Estos servicios valoran el peligro meteorológico previsto, así como la vulnerabilidad y la exposición de la población y de las infraestructuras.
Con esa valoración conjunta, ha añadido, se puede emitir un mensaje Es-Alert incluso aunque no exista un aviso rojo activo. Esta herramienta permite avisar a la ciudadanía de situaciones de riesgo relevante y fomentar que tome medidas preventivas con antelación suficiente.




