La apicultura valenciana se sitúa entre los sectores más sensibles ante el acuerdo comercial entre la Unión Europea y los países de Mercosur, que permitirá duplicar la entrada de miel en los mercados europeos con arancel cero, según denuncia La Unió Llauradora i Ramadera. La organización advierte de que esta liberalización puede agravar la crisis de rentabilidad que ya atraviesa el sector en la Comunitat Valenciana.
En el caso de la miel, la UE no abre el mercado de forma ilimitada, sino mediante contingentes arancelarios. El acuerdo prevé un contingente máximo de 45.000 toneladas anuales con arancel cero a los cinco años, frente al arancel actual del 17,3%. Hasta septiembre de 2025, las importaciones procedentes de Mercosur ascendían a 20.390 toneladas, de las que 3.515 llegaron a España, lo que deja un amplio margen hasta alcanzar el volumen total previsto.
Un aumento que amenaza al sector apícola valenciano
Desde la Unió alertan de que Mercosur agrupa a grandes países agroexportadores con costes de producción mucho más bajos, exigencias fitosanitarias más laxas y menores requisitos ambientales y laborales. Esta situación genera una competencia desigual frente a los apicultores europeos y valencianos.
El sector apícola de la Comunitat Valenciana sufre ya una fuerte presión exterior y problemas estructurales de rentabilidad. En la campaña 2024/2025 se ha registrado una nueva caída de precios, especialmente acusada en la miel a granel. La entrada masiva de miel a bajo precio desde Mercosur, advierten, puede acelerar el abandono de explotaciones.
El secretario general de la Unió, Carles Peris, considera que “la Comisión Europea apuesta por hacer campañas de apoyo a las abejas por un lado y por la otra permite la entrada de más miel de fuera para hundir a sus apicultores, en una clara muestra de hipocresía total”.
Propuesta de recorte y controles más estrictos
Ante esta situación, la Unió reclama reforzar los controles de trazabilidad, calidad y etiquetado de la miel importada y reducir el contingente libre de arancel hasta las 22.500 toneladas, una cifra que se corresponde con la media aproximada de importaciones de las tres últimas campañas.
La organización también advierte de que la miel es un producto almacenable durante largos periodos, lo que obliga a vigilar posibles distorsiones de precios o incrementos anómalos de las importaciones para activar, si fuera necesario, las cláusulas de salvaguarda previstas en el acuerdo.
Importaciones al alza en la UE y en España
Las importaciones de miel de terceros países mantienen una tendencia creciente. En 2024, la UE importó 174.687 toneladas, frente a las 163.700 del año anterior, lo que supone un aumento superior al 6%. Desde 2013, el incremento acumulado alcanza el 29%. Los principales países exportadores son China, Ucrania y Argentina.
España figura entre los principales importadores de miel de la UE, con 35.572 toneladas en 2024, un 13% más que en 2023. A estos países se suma Portugal, que actúa como proveedor relevante mediante procesos de triangulación que, según el sector, devalúan el mercado.
Un sector clave para la biodiversidad
La Unió subraya que la mayoría de las mieles valencianas destacan por su diversidad floral, calidad organoléptica y trazabilidad completa, frente a mieles importadas que se comercializan en mezclas de varios orígenes y que, en algunos casos, presentan adulteraciones o ultrafiltrados.
La Comunitat Valenciana cuenta con 2.513 explotaciones apícolas, 264.333 colmenas censadas y concentra casi el 14% de la producción de miel de España. Más allá de su valor económico, la apicultura resulta fundamental para la biodiversidad, al garantizar la polinización de cultivos y plantas silvestres.

