La Unió Llauradora i Ramadera ha advertido de un repunte inmediato de costes en el sector agrario valenciano en los primeros días del conflicto en Oriente Medio: los fertilizantes han subido un 5% y el gasóleo agrícola un 4%, según señala la organización, que alerta de una tendencia al alza si la situación se prolonga.
A estos incrementos, añade, se suma el encarecimiento de la electricidad y el gas, en un momento del año en el que se incrementa el consumo por riegos y abonado. En el caso de los fertilizantes, la entidad apunta que los precios ya venían escalando por el impuesto al carbono de la Comisión Europea y que ahora se han encarecido de nuevo en cuestión de días, con impacto directo en el coste de explotación y en las labores de nutrición del cultivo.
Gasóleo agrícola
En cuanto al gasóleo agrícola, la Unió sostiene que el aumento del 4% se ha producido sin problemas de abastecimiento en España, por lo que lo atribuye a un movimiento especulativo. La organización subraya que estas reacciones rápidas en los inputs y las bajadas posteriores “lentas y parciales” son un comportamiento que el sector ya ha vivido en anteriores crisis internacionales.
Como referencia, la Unió recuerda que en 2025 el precio del gasóleo agrícola se movió entre 1,080 euros/litro (media nacional) y 1,18 euros/litro, y advierte del impacto que puede tener cualquier escalada: “Con un consumo anual de unos 2.000 millones de litros, la diferencia entre pagar el gasóleo a 1,08 o pagarlo a 1,18 sería de 200 millones de euros de sobrecoste para agricultores y ganaderos. Habrá que ver en cuánto se pone ahora”.
La organización pide a Gobierno, Comisión Europea y Generalitat anticiparse y no esperar a que se desencadene una crisis generalizada. Entre sus propuestas, plantea prever una ayuda excepcional si la situación se mantiene, además de avanzar hacia una fiscalidad más baja para el gasóleo, una devolución más rápida de los impuestos aplicables y un control más estricto de inventarios y márgenes en la cadena de suministro.
Carles Peris, secretario general de la Unió, insiste en que “el sector no puede soportar una mayor carga económica en un escenario de alta volatilidad” y reclama medidas urgentes para asegurar estabilidad en costes y abastecimiento.

