El programa À Punt et busca reconstruye este miércoles 14 de enero, a partir de las 22:45 horas, el caso de Joaquín Ferrándiz Ventura, conocido como el depredador de Castellón, cuando se cumplen 26 años de la sentencia que lo condenó a 69 años de prisión por el asesinato de cinco mujeres entre 1995 y 1996.
Ferrándiz fue considerado uno de los criminales más peligrosos de la historia reciente de la Comunitat Valenciana. La Audiencia Provincial de Castellón dictó sentencia el 14 de enero de 2000. El condenado cumplió 25 años de prisión antes de quedar en libertad en julio de 2023. Tras su salida, ha sido denunciado por violencia de género y cuenta con una orden de alejamiento. Esto ha reabierto el debate social sobre la reincidencia y los límites del sistema penitenciario.
El testimonio de las víctimas y el impacto del crimen
El espacio, presentado por Mireia Llinares y Juan Nieto, contará en plató con Jaime García, hermano de Amelia Sandra García, la quinta víctima de Ferrándiz. Su intervención permite poner el foco en el impacto prolongado de los crímenes sobre las familias, décadas después de los hechos.
El programa subraya que detrás de cada caso hay un daño que no prescribe. Este daño sigue presente en el entorno de las víctimas, más allá de la condena judicial.
El diario que anticipó la violencia
Uno de los ejes centrales del reportaje será el análisis de documentos inéditos del diario personal que Ferrándiz escribió en su juventud. Estos textos, contextualizados por especialistas, reflejan un perfil psicológico marcado por el desprecio hacia las mujeres. Además, contienen fantasías de dominio y una ausencia de empatía. Según el programa, estos elementos anticipaban su posterior conducta criminal.
À Punt et busca profundiza en cómo el lenguaje y las obsesiones presentes en estos escritos dibujaban ya la doble vida de un hombre aparentemente integrado, que actuaba como un cazador invisible en la noche de Castellón.
Prostitución y vulnerabilidad extrema
El programa aborda también la situación de extrema vulnerabilidad de muchas de las víctimas, varias de ellas mujeres que ejercían la prostitución en zonas periféricas y en soledad. Este contexto será analizado con el testimonio de una mujer víctima de trata, que explicará los riesgos, el control y la violencia a los que se enfrentan. Estas mujeres se encuentran atrapadas en estas redes.
Según se expone en el espacio, los depredadores sexuales buscan de forma deliberada estos perfiles. Son conscientes de su escasa protección institucional y de la baja tasa de denuncia. Esta realidad sigue siendo uno de los grandes retos pendientes.

