Experimentar una caída al vacío desde 50 metros de altura o notar la pérdida de control al volante de un vehículo por falta de sueño o por haber consumido alcohol son algunas de las simulaciones con las que estos días se trata de concienciar en Castellón sobre los peligros de la siniestralidad laboral. Se trata de una exposición denominada Ruta 151, con la que la mútua Asepeyo, busca concienciar sobre la siniestralidad laboral.
La muestra ha llegado este martes a Castelló, está ubicada en la Plaza España y permite vivir, en primera persona, más de 12 experiencias de realidad virtual. Desde conducir un simulador de alta inmersión, donde se pueden descubrir los efectos e los reflejos que producen alteraciones en la conducción hasta constatar que produce el ruido en las personas mediante la recreación de entornos acústicos industriales, descubrir la convivencia laboral con un robot industrial, probarse un exoesqueleto para la prevención de trastornos musculoesqueléticos, o incluso experimentar con atmósferas explosivas, entre otras prácticas.


La Ruta recorrerá más de 80 poblaciones en tres años con el fin de promocionar, difundir y sensibilizar en buenas prácticas en prevención de riesgos laborales y en la implementación de hábitos saludables en las empresas mutualistas de Asepeyo. El proyecto está enmarcado en el Plan general de actividades preventivas del Ministerio de inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Castellón, una provincia que ha duplicado la siniestralidad en 10 años
Con respecto a la situación de Castellón en cuanto a siniestralidad laboral, las cifras son preocupantes, es especial por el ascenso de los accidentes en la última década. Jose Enrique Aparisi, coordinador de prevención de Asepeyo incida cómo «en los últimos 10 años se ha duplicado la siniestralidad en Castellón pasando de 4.500 a 8.200 siniestros.
En estas cifras, aunque el sector de la construcción, seguido del de la indústria se mantiene a la cabeza, el de servicios de mantenimiento, en muchas ocasiones vinculados a otros segmentos, también ha sufrido un incremento en la siniestralidad. Como ejemplo, en ocasiones, operarios sobre grúas elevadoras que van a reparar alguna cosa y cuyos sistemas de sujeción no siempre se usan de forma correcta. No en vano, en la estadística, las ‘caídas en altura’ está siempre en cabeza.
Sin embargo, también cabe destacar que en cuanto a los siniestros mortales son en un 47% patología no traumáticas como infartos o ictus, y tras ellos, los siniestros viales, con un 14% están por delante del 10% de caídas en altura que acaban en fallecimiento.


