España afronta la próxima legislatura con deberes en reciclaje y economía circular

Ejemplo de shortcode con estilo
Expertos y oenegés alertan de que España sigue lejos de los objetivos europeos de reciclaje y economía circular y reclaman acelerar la separación en origen y el uso de la tasa de basuras para mejorar la gestión de residuos.

España ha llegado a la antesala de la próxima legislatura con dos grandes deberes ambientales pendientes: mejorar el reciclaje de los residuos municipales, en especial la separación en origen de la basura, y acelerar la implantación de la economía circular para cumplir los compromisos fijados por la Unión Europea.

El catedrático del Departamento de Ecología de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) Javier Benayas del Álamo ha advertido de que ‘España va muy retrasada en la aplicación de la Estrategia española de economía circular’ y ha recordado que ‘el reciclaje de residuos municipales alcanza el 41 %, lejos de los objetivos europeos del 55 % para 2025 y del 60 % para 2030′.

Desigualdades entre comunidades autónomas

Benayas ha subrayado ‘las diferencias de actuación que hay entre comunidades autónomas‘, con ‘diferencias muy notables entre unas y otras’. Ha señalado que ‘hay regiones que van muy avanzadas y que pueden llevar diez años a las que van más retrasadas’ en materia de reciclaje.

Como ejemplos de territorios más adelantados, ha citado Cataluña, La Rioja, Navarra, en parte País Vasco y la Comunitat Valenciana. Según ha explicado, estas autonomías tienen ya sistemas de recogida y tratamiento de residuos más desarrollados, lo que les permite acercarse antes a los objetivos europeos.

En cambio, ha indicado que otras comunidades siguen ‘a la cola’, entre ellas la Comunidad de Madrid. En estos casos, los avances han sido más lentos y persisten altos volúmenes de residuos sin reciclar que terminan en vertederos.

Uno de los puntos clave, ha recordado, es el desarrollo efectivo de la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que se aprobó como ‘una de las medidas estrella’ para corregir los retrasos en los sistemas de gestión.

Esta ley obliga a todos los municipios de España a establecer una tasa de recogida de basura. Sin embargo, Benayas ha lamentado que la norma ‘ha perdido un poco el objetivo porque se han metido las cuestiones políticas y no está dando los resultados que se esperaban que diera’.

El tratamiento de la basura es competencia de cada comunidad autónoma. No obstante, el experto ha recordado que ‘ha habido recursos a la tasa de basuras‘ en la Comunidad de Madrid, Castilla y León, la Comunitat Valenciana y Cataluña, con múltiples impugnaciones y fallos judiciales dispares. Esto ha generado incertidumbre sobre la aplicación de la tasa y el destino de los fondos recaudados.

Benayas ha apuntado que algunas comunidades ya están utilizando ese dinero para ‘financiar políticas de buenas prácticas en gestión de residuos, como en Cataluña o Comunitat Valenciana’. En estos casos, las tasas se reinvierten en mejorar la recogida selectiva, campañas de información y nuevas infraestructuras.

En cambio, ha criticado que ‘no en la Comunidad de Madrid, donde el dinero que ingresa lo mete en presupuestos generales, con lo cual ese dinero no está repercutiendo en mejoras’. A su juicio, ‘es uno de los temas claves que está ahora mismo pendiente o que todavía en el futuro se tendrán que desarrollar’.

Vertederos y separación en origen

Otro de los asuntos que ha señalado el catedrático es el volumen de residuos que todavía acaban en vertedero. Como ejemplo, ha citado ‘la zona noroeste de la Comunidad de Madrid, donde se está llevando el 85 % de la basura a vertedero’. Esta situación implica un fuerte impacto ambiental y dificulta el cumplimiento de los objetivos de reciclaje.

En algunas comunidades autónomas, ha agregado, ‘no solamente está lejos, es que no hay en perspectiva a corto plazo una gestión de residuos que nos permita decir, es que vamos a mejorar’. Es decir, no existen aún planes claros para reducir de forma significativa la cantidad de residuos que se entierran.

Sobre la tasa de basuras, ha recordado que ‘ha sido un intento de avanzar más rápido para poder adaptarlo a esta normativa europea’, pero ha insistido en que ‘España está muy lejos y no está poniendo las herramientas para mejorar’. Para él, el diseño y uso de esta tasa será decisivo en los próximos años.

En cuanto a la recogida selectiva, Benayas ha considerado que ‘otro de los temas claves pendiente en residuos es la recogida de la materia orgánica, que supone el 50 % del peso de la basura domiciliaria’, mientras ‘la gestión de la orgánica todavía es incipiente’. Esta fracción es fundamental para aumentar los porcentajes globales de reciclaje.

Ha indicado que ‘se están empezando’ a instalar contenedores marrones en muchos municipios para separar la materia orgánica. Pero ha advertido de que ‘el problema es que se necesitan campañas educativas para que la gente los utilice y los utilice de forma adecuada para que no echen otros residuos’.

Por ello, ha insistido en que ‘la separación en origen en hogares y en empresas, es muy importante para que realmente luego se puedan gestionar estos residuos de forma separada y podamos llegar a ese objetivo del 60 % en 2030′. Sin esa participación ciudadana, las nuevas infraestructuras pierden eficacia.

Respecto al aumento de infraestructuras, el experto ha señalado que ‘es un debate un poco ambiguo’ y ha matizado que, en principio, ‘sí se necesita más inversión y más infraestructura, pero sin olvidar que la mejor infraestructura es la que no es necesaria, porque se hace más separación en origen’. De este modo, se reduce la presión sobre plantas de tratamiento y vertederos.

Economía circular estancada

Más allá del reciclaje, los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico muestran que España tampoco ha avanzado lo suficiente en economía circular. Actualmente, solo el 8,5 % de los materiales vuelve a los circuitos productivos, una proporción que refleja un uso intensivo de recursos vírgenes.

El secretario general de la ong WWF España, Juan Carlos del Olmo, ha planteado la idea de ‘retirada’ de los espacios en la naturaleza, tanto geográficamente como de forma metabólica. Con este concepto, ha defendido la necesidad de ‘consumir menos, consumir menos recursos para generar menos residuos’.

Según Del Olmo, este cambio de modelo permitiría que ‘haya más agua, más energía y más espacios para el resto de la naturaleza’. Así, la reducción del consumo tendría un efecto directo en la conservación de ecosistemas y en la disponibilidad de recursos.

Por su parte, la organización SEO/BirdLife ha reclamado que Europa se responsabilice de los residuos que genera. A su juicio, ‘la solución no es buscar nuevos destinos para nuestras basuras’, sino modificar la producción y el consumo para reducir al máximo la generación de desechos y aprovechar mejor los materiales ya extraídos.