El Ayuntamiento de Vila-real ha completado la instalación de nuevas cámaras frigoríficas en el Cementerio Municipal, con una capacidad total para cuatro cuerpos y una inversión de cerca de 12.000 euros procedentes de fondos municipales. La intervención ha consistido en la sustitución de los equipos anteriores, que se encontraban obsoletos y fuera de funcionamiento, con el objetivo de recuperar la capacidad de conservación temporal de cadáveres en las instalaciones municipales.
Las nuevas cámaras permiten disponer de un sistema de refrigeración adecuado para aquellas situaciones en las que sea necesario conservar temporalmente los cuerpos antes de su inhumación o traslado, de acuerdo con las condiciones establecidas por la normativa de policía sanitaria mortuoria.
La vicealcaldesa y concejala responsable del Cementerio Municipal, Maria Fajardo, ha explicado que «con esta actuación recuperamos un servicio que había dejado de estar operativo y que es necesario para garantizar el adecuado funcionamiento del Cementerio Municipal».
Fajardo ha incidido también en la importancia de disponer de estas instalaciones ante circunstancias que pueden requerir la conservación temporal de los cuerpos. «Estamos hablando de un servicio especialmente sensible, porque detrás de cada fallecimiento hay una familia que atraviesa un momento difícil. Por eso es importante que las instalaciones municipales dispongan de los medios adecuados para atender estas situaciones con todas las garantías sanitarias y con el respeto que merecen las personas fallecidas y sus familias», indica Fajardo.
Con esta intervención, el Cementerio Municipal recupera la disponibilidad de equipamiento frigorífico para cuatro cuerpos, reforzando los medios materiales destinados a la prestación del servicio funerario.




