La llegada del prefijo 400 a las llamadas comerciales no elimina las obligaciones de las empresas ni los derechos de los consumidores. Así lo recuerda la Unión de Consumidores de la Comunitat Valenciana ante la aplicación de la nueva numeración este sábado, 17 de octubre.
La medida permitirá reconocer con mayor facilidad las comunicaciones publicitarias. No obstante, la asociación advierte de que identificar una llamada no basta para evitar las prácticas irregulares.
Qué cambia con el prefijo 400
La nueva numeración busca diferenciar las ofertas comerciales de las llamadas de atención al cliente, asistencia técnica y gestión de incidencias. De esta forma, quien recibe la comunicación podrá identificar su finalidad antes de contestar.
El Ministerio para la Transformación Digital ha presentado este rango de nueve cifras como una herramienta para reconocer las llamadas comerciales. La obligación afecta a las empresas comprendidas en la normativa de servicios de atención a la clientela.
Las empresas deben respetar la oposición a recibir publicidad
La asociación recuerda que las compañías deben disponer de una justificación válida para contactar. También deben atender las solicitudes de oposición o revocación del consentimiento y cumplir las obligaciones vinculadas a la Lista Robinson.
Por tanto, utilizar un número que empiece por 400 no permite realizar publicidad telefónica que vulnere los derechos de la ciudadanía.
Francisco Rodríguez, secretario de la Unión de Consumidores, insta a las administraciones a reforzar la supervisión. Además, reclama información clara y mecanismos ágiles para tramitar las reclamaciones.
La entidad valora positivamente la nueva identificación, aunque condiciona su eficacia a la existencia de controles reales. Según sostiene, las medidas deben reducir las molestias y los abusos asociados a las llamadas comerciales.



