Una montaña puede convertirse en el origen de un gigante; una roca, explicar el apodo de un pueblo; y un manantial, conservar el recuerdo legendario de una corte medieval. En Castellón, el paisaje también se ha contado mediante historias que mezclan imaginación, literatura y tradición popular.
La proximidad de Todos los Santos ofrece una ocasión para recuperarlas, aunque estos relatos no nacieron necesariamente vinculados a la festividad. Su interés permanece durante todo el año y permite mirar de otra manera lugares conocidos.
Tombatossals: el gigante que transforma la Plana
Tombatossals es el protagonista de la obra que Josep Pasqual Tirado publicó en 1930. El gigante, hijo de Penyeta Roja y Tossal Gros, participa con sus compañeros en aventuras que ofrecen una explicación fantástica del paisaje castellonense.
Entre esos personajes aparecen Arrancapins y Bufanúvols, cuyos nombres anticipan sus capacidades extraordinarias. Juntos forman un universo en el que las montañas, el viento y la transformación de la tierra adquieren forma humana.
La obra pertenece a la literatura y se ha incorporado al imaginario de Castellón. Sus personajes permiten acercarse a una narración simbólica sobre el territorio y sus orígenes.
La Roca Grossa de Vilafamés y el apodo de sus vecinos
La enorme piedra rojiza de Vilafamés tiene una explicación legendaria vinculada al sobrenombre de sus habitantes.
Cuenta el relato que los vecinos, preocupados por la roca, intentaron arrastrarla hacia el llano utilizando una cuerda. La piedra no se movió, la cuerda se rompió y quienes tiraban de ella cayeron al suelo, manchándose de rojo.
De ese episodio procedería el apodo de culrojos. Es una historia popular que convierte un elemento del paisaje en una anécdota compartida por el pueblo.
La roca existe; la explicación del sobrenombre pertenece al relato legendario.
Montanejos: los baños de Abu Zayd
En Montanejos, la tradición relaciona la Fuente de los Baños con Abu Zayd y su corte. El relato sitúa en este paraje el lugar donde se bañaban y atribuye a sus aguas un valor excepcional.
La historia forma parte de la presentación cultural del enclave, pero su asociación concreta con aquellos personajes carece de una confirmación documental que permita contarla como un hecho probado.
El atractivo del relato está en la unión entre un lugar real y una escena imaginada del pasado: el agua, las montañas y una corte medieval reunidos en un mismo paisaje.
Tres maneras de contar el territorio
Estas historias tienen naturalezas distintas. Tombatossals cuenta con autor y fecha de publicación; la Roca Grossa conserva una explicación popular; y Montanejos vincula su manantial a una figura histórica mediante la tradición.
Conocer esas diferencias permite disfrutarlas y entender cómo la imaginación también forma parte del patrimonio de Castellón.



