Los médicos aplazan la huelga indefinida tras la convocatoria electoral pero mantienen el conflicto abierto

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Los paros iban a comenzar el 28 de octubre contra el nuevo Estatuto Marco y los sindicatos advierten de que podrán retomarlos si el próximo Gobierno no atiende sus reivindicaciones

El conflicto entre los médicos y el Gobierno por la reforma del Estatuto Marco entra en una nueva fase. El Comité de Huelga ha decidido aplazar la huelga indefinida que debía comenzar el próximo 28 de octubre después de la convocatoria de elecciones generales, aunque mantiene sus reivindicaciones y advierte de que podrá reactivar los paros tras la formación del nuevo Ejecutivo.

La decisión llega después de que la disolución de las Cortes haya alterado el escenario en el que se desarrollaba la protesta. Las elecciones generales se celebrarán el próximo 29 de noviembre, según establece el Real Decreto 806/2026 publicado este martes en el Boletín Oficial del Estado. La norma disuelve tanto el Congreso de los Diputados como el Senado.

El aplazamiento afecta a los paros promovidos por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA) y el Sindicato Médico de Euskadi (SME). Las organizaciones sostienen que mantener ahora una huelga indefinida obligaría a realizar un importante esfuerzo a los profesionales sin disponer de un interlocutor político con capacidad para negociar sus principales reclamaciones. La decisión, sin embargo, no supone que den por terminado el conflicto.

La convocatoria había fijado inicialmente el comienzo de la huelga a las 00.00 horas del 28 de octubre. Los sindicatos justificaron entonces la protesta por la falta de avances con Sanidad y por la remisión a las Cortes de un proyecto de Estatuto Marco que, a su juicio, no incorporaba las principales reivindicaciones específicas de médicos y facultativos.

El Estatuto Marco queda frenado por las elecciones

El Gobierno había aprobado el pasado 1 de septiembre el proyecto de Ley del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud y lo había remitido a las Cortes para iniciar su tramitación parlamentaria. La reforma estaba llamada a sustituir la Ley 55/2003 y a actualizar las condiciones laborales del personal del Sistema Nacional de Salud.

Entre sus principales novedades, el texto limitaba la jornada máxima a 45 horas semanales y establecía que las guardias no podrían superar las 17 horas. También contemplaba la posibilidad de que los servicios autonómicos negociaran jornadas inferiores, de hasta 12 horas, o sistemas de trabajo por turnos.

La disolución de las Cortes impide que esa tramitación parlamentaria continúe durante la actual legislatura. Si las nuevas cámaras quieren recuperar la reforma después de las elecciones, el procedimiento legislativo deberá ponerse de nuevo en marcha. Los sindicatos médicos interpretan este escenario como un resultado favorable de las movilizaciones desarrolladas durante los últimos meses, aunque esa valoración corresponde a las propias organizaciones convocantes.

El enfrentamiento venía de meses atrás. En septiembre, las organizaciones médicas acordaron intensificar las protestas y convocar un paro indefinido después de las diferentes jornadas de huelga desarrolladas durante el año. CESM denunciaba además que el Comité de Huelga no había vuelto a ser convocado por el Ministerio desde junio.

Las reivindicaciones de los médicos continúan

Pese al aplazamiento, las organizaciones aseguran que mantienen sus principales demandas. Entre ellas figuran la creación de un marco normativo específico para médicos y facultativos, una mesa propia de negociación, cambios en el sistema de guardias obligatorias, condiciones de jubilación adaptadas a la carga laboral y una clasificación profesional que reconozca su nivel de cualificación y responsabilidad.

El Comité de Huelga pretende trasladar estas reivindicaciones al Gobierno que salga de las urnas y avisa de que los paros podrán retomarse si no encuentra una respuesta satisfactoria. También reclama a los partidos políticos que concurran a las elecciones que definan en sus programas cuál será su posición respecto a las condiciones laborales y al futuro marco regulador de médicos y facultativos.

La convocatoria electoral, por tanto, desactiva por ahora el inicio de la huelga indefinida del 28 de octubre, pero no cierra una disputa que ha marcado durante meses las relaciones entre los representantes médicos y el Ministerio de Sanidad. Los sindicatos aseguran que seguirán reuniéndose con las formaciones políticas y mantendrán la presión para que sus reivindicaciones vuelvan a la agenda del próximo Ejecutivo.