El Levante ha encadenado tres jornadas seguidas sin ganar por segunda vez desde la llegada de Luís Castro, tras el último tropiezo en La Cerámica frente al Villarreal por 3-1, y afronta el primer parón de selecciones en una delicada zona de la clasificación.
Esta nueva mala racha ha comenzado con un empate sin goles en Málaga, ha continuado con la derrota en Valencia ante el Barcelona por 2-4 y se ha consolidado con la caída del pasado domingo contra el Villarreal, también fuera de casa.
Segunda peor serie del técnico portugués
La actual dinámica negativa supone la segunda peor secuencia de resultados de Castro como entrenador del Levante. Solo la supera la vivida en febrero de 2026, cuando el conjunto valenciano ha sufrido cuatro derrotas seguidas.
Entonces, el Levante cayó primero ante el Athletic Club por 4-2. Después perdió el derbi frente al Valencia por 0-2. Más tarde encajó un 0-1 contra el Villarreal y completó la serie con un 3-0 en el campo del Barcelona.
En la racha de este mes de septiembre, el equipo ha al menos sumado un punto gracias al empate en La Rosaleda. En cambio, en aquella mala serie de febrero se quedó sin puntuar durante cuatro jornadas consecutivas, lo que agravó todavía más su situación deportiva.
Un partido aplazado y cuentas pendientes en la tabla
El equipo de Castro tiene además un encuentro menos que sus rivales directos. No ha podido disputar el duelo previsto contra el Athletic Club el pasado 16 de septiembre por un fuerte temporal, y este partido se ha reprogramado para el próximo 21 de octubre.
Con la derrota en La Cerámica, el Levante ha llegado al primer parón de selecciones de la temporada con solo cinco puntos sumados en las siete primeras jornadas. Esa cosecha le sitúa en la décimo séptima posición de la tabla, muy cerca de los puestos de descenso y obligado a reaccionar tras el descanso liguero.
El conjunto granota había comenzado el curso con una derrota ante el Espanyol y un empate en el campo de Osasuna. Después reaccionó con una convincente victoria frente al Betis por 5-2, que parecía marcar un punto de inflexión positivo.
Sin embargo, los tres últimos resultados han devuelto las dudas alrededor del rendimiento del equipo. La cita pendiente ante el Athletic Club y el calendario posterior se perfilan ahora como una oportunidad clave para que el Levante recupere sensaciones y rompa la dinámica negativa que le ha acompañado en este inicio de campeonato.




