¿Qué se puede vivir en Castelló que no se pueda vivir en otro sitio? La pregunta, lanzada por la concejala de Turismo, Arantxa Miralles, ha recorrido el II Congreso Internacional del Evento Tradicional, y en varias ponencias la respuesta ha sido la misma: las gaiatas.
Organizado por adComunica en el Menador Espai Cultural, el congreso ha reunido del 17 al 19 de septiembre a académicos, responsables municipales y protagonistas de la fiesta bajo el lema «de la marca territorio a la Smart City».

Identidad y marca
El catedrático Jordi San Eugenio Vela defendió que no hay marca sin una identidad territorial reconocible, que en Castelló se apoya en el origen fundacional, la gaiata y la comunidad. Miralles presentó el Plan Estratégico de Turismo como una hoja de ruta para contar la historia de la ciudad y proyectarla fuera.
Comunidad y legado
María Teresa Otero, con el ejemplo de la Semana Santa de Sevilla, sostuvo que un evento tradicional es una eficaz acción de relaciones públicas. Daniel Delmás (Universidad Europea de Valencia) recordó que bajo lo visible de la celebración hay una comunidad, y María Sánchez de Mora propuso medir también los impactos no económicos de los eventos.

Smart City
La mesa redonda sobre Smart Cities reunió a Francisco Alonso, catedrático de Psicología y director de INTRAS, y a Mireia Faus, de la Universitat de València, con la moderación de César Fernández, de la Universitat Jaume I. Los ponentes defendieron planes de movilidad específicos para eventos: prever la afluencia, dimensionar los servicios, medir resultados e informar a las personas con aplicaciones.
La voz de la gaiata
La ponencia que más emocionó fue la de Esteban Gual y Vanesa Pérez, presidente de la Gestora de Gaiates y vicepresidenta de la Junta de Fiestas, además de artista gaiatera. Marido y mujer, con más de dos décadas dedicadas a las gaiatas, se presentaron con sencillez ante un congreso de académicos: «No somos doctores en nada, no somos periodistas, no tenemos cátedra. Somos gente de a pie que vive las fiestas desde dentro».
Renunciaron a los datos para empezar por la luz: «Imaginad una pequeña luz en una oscuridad completa». De ahí, dijeron, nace la gaiata, de la luz con la que los antepasados bajaron de la Magdalena a la Plana: «Nace de una necesidad, evoluciona hacia una tradición y termina convirtiéndose en arte». Y como una gaiata no se puede explicar con palabras («necesita verse») y allí es donde se le da el valor y la importancia a la singularidad de las Gaiatas de Castellón, y es lo que diferencia y se busca transmitir de generación en generación.
Hablaron de quienes las levantan cada noche tras su jornada laboral, sin cobrar, pasando frío y calor: «Dejamos de lado muchísimas cosas, pero lo hacemos porque creemos en esto». Y pidieron a la ciudad que se crea lo que tiene: «No somos las fiestas pobres, no, señores. Nosotros tenemos algo que ellos no tienen». Ese algo, dijeron, es la luz de la Gaiata.

Balance
Estela Bernad, directora del congreso, habló de «un éxito» que ha asentado «cuestiones científicas» y saca la fiesta del folclore. El patrimonio inmaterial, añadió, da personalidad a los territorios y evita que se homogeneicen. La clausura sirvió para agradecer la asistencia durante los tres días.





