El final del verano no significa el final de las escapadas. Septiembre ofrece una de las mejores oportunidades para descubrir el interior de Castellón, con jornadas todavía largas, temperaturas que comienzan a suavizarse y numerosos destinos en los que combinar patrimonio, naturaleza y gastronomía sin necesidad de organizar un viaje de varios días.
La provincia permite pasar en poco tiempo de la costa mediterránea a pueblos medievales, paisajes de montaña, castillos, barrancos y zonas de baño. Morella, Vilafamés, Culla, Ares del Maestrat y Montanejos son cinco opciones especialmente atractivas para una excursión de un día o un fin de semana de final de verano. La oferta turística autonómica destaca precisamente localidades como Ares, Culla, Vilafamés, Montanejos y Morella entre los destinos con encanto del interior castellonense.
Morella, una ciudad medieval entre murallas
Pocas imágenes identifican tanto el interior de Castellón como la silueta de Morella. La localidad de Els Ports se levanta sobre una muela coronada por su castillo y rodeada por aproximadamente dos kilómetros de muralla.
Recorrer su casco histórico obliga a caminar por calles empedradas y cuestas, pero permite descubrir algunos de los conjuntos monumentales más destacados de la provincia. El castillo constituye la visita más reconocible, mientras que dentro del recinto amurallado también sobresale la Basílica de Santa María la Mayor.
Las murallas conservadas corresponden principalmente a los siglos XIV y XV y disponen de distintas puertas y torres que forman parte de la imagen característica de Morella.
Es una opción especialmente interesante para quienes buscan dedicar una jornada completa a patrimonio, paseo urbano y gastronomía de interior.
Vilafamés, calles empinadas y vistas desde el castillo
Más cerca de la costa se encuentra Vilafamés, en la Plana Alta. Su casco antiguo conserva calles estrechas y sinuosas de origen medieval que ascienden hacia el castillo y permiten contemplar amplias vistas del entorno.
Entre sus principales atractivos figuran el propio castillo, las murallas, la iglesia de la Asunción y la iglesia de la Sangre. El municipio conserva además una fuerte personalidad gastronómica, con platos tradicionales como la olla o el tombet.
Su proximidad a Castelló de la Plana hace que sea, además, una de las escapadas más sencillas para quienes no quieran pasar demasiadas horas en carretera.
Culla, una escapada al Castellón medieval
Culla es otra de las grandes opciones del Alt Maestrat. Su casco antiguo está declarado Bien de Interés Cultural y mantiene un marcado carácter medieval ligado a su pasado árabe y templario.
Las ruinas del castillo, la Torre del Frare Pere, la iglesia de San Salvador, la Casa Abadía, el antiguo hospital y diferentes restos de la muralla pueden formar parte de un recorrido a pie por la localidad.
Uno de los puntos más recomendables es el camino hacia el castillo y el mirador del Singlet, desde donde se aprecia la ubicación elevada del municipio y el paisaje que lo rodea.
Ares del Maestrat, historia sobre una espectacular muela
Ares del Maestrat destaca por una ubicación difícil de confundir. El pueblo se asienta en un paisaje abrupto de montaña y conserva restos de su castillo, muralla árabe y diversos elementos patrimoniales alrededor de su núcleo histórico.
Un paseo puede comenzar en la Plaza Mayor, continuar por los porches y la antigua cárcel y subir después hacia los restos del castillo. El municipio guarda además importantes muestras de arte rupestre levantino en su término municipal.
Es una buena alternativa para combinar paisaje, patrimonio y una ruta pausada por el interior del Maestrat.
Montanejos, naturaleza y un último baño de verano
Quienes prefieran naturaleza tienen en Montanejos una propuesta diferente. La localidad del Alto Mijares está estrechamente vinculada al río y a la Fuente de los Baños, un manantial natural cuyas aguas mantienen una temperatura aproximada de 25 grados durante todo el año.
Además del baño, el entorno permite realizar recorridos como la Ruta de los Estrechos y descubrir parajes como el Cañón de Chillapájaros, la Cueva Negra o las inmediaciones del embalse de Arenoso.
Precisamente en septiembre puede convertirse en una alternativa para quienes todavía no quieren despedirse del agua pero prefieren cambiar la playa por el interior de Castellón.
Antes de desplazarse a espacios naturales o zonas de baño es recomendable comprobar las condiciones de acceso, posibles restricciones y normativa vigente.









