La playa de Benafelí de Almassora ha acogido este jueves la suelta de diez tortugas bobas (Caretta caretta) nacidas en el nido localizado en este mismo enclave en julio de 2025. Los ejemplares han permanecido durante un año en un entorno controlado dentro del programa Head Starting. Asimismo, han pasado de los 33 gramos de peso iniciales a unos tres kilos de media antes de regresar al Mediterráneo.
La iniciativa ha sido impulsada por la Fundación Azul Marino y la Fundación Oceanogràfic dentro de la campaña Aquí salvamos tortugas. En esta campaña también participa el Acuario de Sevilla.
En el acto han participado la alcaldesa de Almassora, María Tormo; la concejala de Playas, Silvana Rovira; el concejal de Educación, Vicente Blay; el director de proyectos de la Fundación Azul Marino, Pablo García; y la presidenta de la Fundación Oceanogràfic, Celia Calabuig. Además, también han asistido voluntarios de la Fundación Oceanogràfic y alumnos de la UNED Sénior de Almassora.
Tormo ha destacado que «la suelta de estas diez tortugas es una magnífica noticia para Almassora y una muestra del enorme valor medioambiental de nuestro litoral». Además, la alcaldesa ha señalado que la presencia de nidos de tortuga boba en Benafelí evidencia la importancia ambiental de la costa almassorina. Esto obliga a reforzar su conservación.
La primera edil también ha agradecido «especialmente a la Fundación Azul Marino y a la Fundación Oceanogràfic su compromiso y el trabajo que realizan para hacer posible que estas tortugas puedan regresar hoy al mar», además de reconocer la colaboración de vecinos y voluntarios.
Un año para superar la etapa más vulnerable
Los diez ejemplares liberados forman parte del programa Head Starting del Oceanogràfic, desarrollado en colaboración con la Fundación Azul Marino. El proyecto permite que una parte de las tortugas nacidas en las playas de la Comunitat Valenciana crezca en un entorno controlado. Así, pueden superar la etapa más vulnerable de su vida.
Las tortugas fueron trasladadas inicialmente al Oceanogràfic para someterse a revisiones veterinarias. Posteriormente, el 16 de septiembre de 2025, diez de ellas llegaron a las instalaciones de la Fundación Azul Marino en Oropesa del Mar.
Un año después, las tortugas han pasado de pesar 33 gramos a rondar los tres kilos de media. Se trata de siete hembras y tres machos que regresan ahora al Mediterráneo con mayores posibilidades de supervivencia.
El programa establece como objetivo que los ejemplares superen los 1,5 kilos antes de ser liberados. Según los datos facilitados por las entidades participantes, de cada mil tortugas que nacen en libertad solo una o dos alcanzan la edad adulta.
El nido de Benafelí tenía 125 huevos
El origen de los ejemplares se remonta al 29 de julio de 2025, cuando varios vecinos de Almassora alertaron de la presencia de crías de tortuga en la arena de la playa de Benafelí.
La activación del protocolo de conservación permitió localizar un nido con 125 huevos. De ellos habían eclosionado 51 crías. Cuando se produjo la intervención, 11 neonatos permanecían todavía en la playa. Además, se calcula que alrededor de 40 habían alcanzado el mar por sus propios medios.
Almassora ya había acogido anteriormente otras iniciativas de conservación de esta especie. En octubre de 2024 se realizó una suelta de 22 tortugas marinas en la playa de Pla de la Torre. En 2023 también tuvo lugar otra liberación.
La alcaldesa ha destacado además la importancia de la colaboración ciudadana para detectar este tipo de situaciones. Almassora cuenta actualmente con dos banderas azules, una en cada una de sus playas, mientras que Benafelí dispone también de la Q de Calidad Turística.
Cinco nidificaciones en Castellón durante 2025
El director de proyectos de la Fundación Azul Marino, Pablo García, ha señalado que los avisos ciudadanos permiten desarrollar programas efectivos de recuperación de fauna. Asimismo, ha destacado el papel de los castellonenses en la protección del patrimonio natural marino.
En 2025 se registraron cinco eventos de nidificación de tortuga boba en la provincia de Castellón, un dato que refleja la creciente presencia de esta especie en el litoral. Durante este verano todavía no se ha registrado ningún nacimiento en la provincia. Sin embargo, la temporada de nidificación permanece abierta y podría prolongarse hasta finales de septiembre.
La Fundación Azul Marino desarrolla proyectos de conservación de especies marinas y educación ambiental en la provincia de Castellón. En colaboración con la Fundación Oceanogràfic, gestiona el Centro de Conservación de Especies Marinas de Bellver Blue Tech Zone. En este centro se atienden y monitorizan ejemplares de fauna marina amenazada antes de su regreso al medio natural.







