La protonterapia en València da un paso clave con la llegada del equipamiento al puerto

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Los primeros componentes del centro de protonterapia vinculado a La Fe han llegado por mar y permitirán tratar a 200 pacientes al año desde 2027.

La Conselleria de Sanidad ha recibido por vía marítima los primeros componentes tecnológicos del nuevo centro de protonterapia de la Comunitat Valenciana, conectado mediante un paso subterráneo con el Hospital La Fe de València y llamado a convertirse en una referencia en tratamientos oncológicos avanzados.

Según ha informado la Generalitat, los primeros equipos del sistema han llegado esta semana al Puerto de València repartidos en seis contenedores. Además, está previsto que en septiembre arriben al Puerto de Sagunto las dos piezas principales del conjunto: el acelerador de partículas y el denominado gantry.

El equipamiento se financia a través de la Fundación Amancio Ortega y forma parte del Programa para la Implantación de la Protonterapia en el Sistema Nacional de Salud. Este plan estatal persigue acercar esta tecnología de alta precisión a los pacientes oncológicos sin obligarles a desplazamientos lejanos y centraliza las compras para optimizar la inversión pública y privada.

Tecnología puntera al servicio de la oncología valenciana

Esta primera recepción ha supuesto el traslado de seis contenedores desde el Puerto de València hasta el nuevo edificio construido por la Conselleria de Sanidad, mediante transporte especial dado el volumen y la sensibilidad de los equipos. Durante el próximo mes de septiembre se completará el envío con el acelerador de partículas y el gantry, que viajarán hasta el Puerto de Sagunto por sus especiales características.

El gantry es una estructura mecánica rotatoria de grandes dimensiones que permite girar el haz de protones 360 grados alrededor del paciente. Esta capacidad de giro ofrece un control muy preciso sobre la zona a tratar y facilita ajustar el tratamiento a cada caso clínico, reduciendo al máximo la irradiación innecesaria.

Los equipos ya recibidos se han trasladado al edificio específicamente levantado para albergar el centro de protonterapia, que ha supuesto una inversión de 21,5 millones de euros. A partir de ahora comenzarán las tareas de instalación, calibración y verificación de todos los sistemas, un proceso complejo que exige varios meses de trabajo técnico y pruebas de seguridad antes de tratar a los primeros pacientes.

El equipamiento se ha fabricado de forma específica para València dentro de una licitación nacional que incluye diez equipos de protonterapia financiados por la Fundación Amancio Ortega. En el caso de la Comunitat Valenciana, la inversión destinada a la máquina y a su tecnología asociada asciende a 29,04 millones de euros, que se suman al coste de construcción del edificio.

Infraestructura de alta seguridad

Una vez dentro del complejo, el acelerador de protones se introducirá en su posición definitiva a través de la cubierta del búnker. Este espacio ya tiene cimentados el suelo y las paredes, mientras el techo permanece abierto para facilitar esta maniobra de gran precisión con maquinaria pesada.

La sala del búnker cuenta con una superficie de 350 metros cuadrados y dispone de muros de entre 2,5 y 3 metros de espesor. Estos muros se han hormigonado en una secuencia de nueve fases, con el objetivo de garantizar la correcta contención de las radiaciones ionizantes generadas durante los tratamientos con protones y asegurar la protección tanto de pacientes como de profesionales.

El objetivo de la Conselleria de Sanidad es iniciar el tratamiento del primer paciente antes de que finalice 2027. Hasta entonces, los equipos técnicos deberán completar la instalación, realizar las pruebas de funcionamiento, ajustar los parámetros clínicos y obtener las autorizaciones necesarias en materia de protección radiológica.

Esta tecnología de alta precisión está especialmente indicada para pacientes oncológicos pediátricos y jóvenes, así como para tumores de difícil acceso, como los cerebrales, de médula espinal o determinados sarcomas. El uso de protones permite concentrar la dosis de radiación en el tumor y reducir al mínimo la irradiación de tejidos sanos, lo que disminuye el riesgo de secuelas a medio y largo plazo.

El centro de València se integrará en una red nacional única formada por diez aceleradores distribuidos en siete comunidades autónomas. Esta red permitirá una coordinación interterritorial de los servicios médicos y una planificación conjunta de los tratamientos, de modo que los pacientes puedan derivarse al recurso más adecuado según su patología y su lugar de residencia.

Se estima que, a partir de 2027, el equipamiento permitirá atender en la Comunitat Valenciana una media de 200 pacientes oncológicos al año en sus primeros años de funcionamiento. Esta cifra podrá ajustarse en función de la demanda asistencial y de la experiencia acumulada una vez que el centro esté plenamente operativo.