Íñigo Pérez ha afrontado el duelo de este jueves en Vitoria como una oportunidad para sumar por fin su primera victoria con el Villarreal en LaLiga, después de haber encadenado dos empates fuera de casa ante el Racing de Santander y el Atlético de Madrid.
El técnico navarro ha recalcado que la ambición del vestuario es máxima desde el inicio del curso. ‘Siempre hay ganas de ganar y quiero ganar ya la primera victoria con este grupo y este escudo, y quiero que sea mañana’, ha subrayado. Ha añadido que, a estas alturas del campeonato, no se obsesiona con la clasificación: ‘No sé si las puntuaciones a estas alturas de la temporada son buenas o malas, las temporadas son muy largas’.
Según ha explicado, el equipo ha llegado a Primera tras un ascenso reciente y ahora busca consolidar ese paso adelante. ‘Venimos de dos partidos de liga en un ascenso, debemos mantener ese proceso y eso se debe traducir en puntaje’, ha señalado, en referencia a la necesidad de transformar las buenas sensaciones en victorias.
Un partido exigente en Mendizorroza
Pérez ha advertido de la dificultad del encuentro en Mendizorroza frente al Deportivo Alavés. Ha comparado el ambiente que espera encontrar con el vivido en el campo del Racing. ‘Siempre hablo de frecuencia emocional o ambiental y es parecido al de Santander, con aficiones muy involucradas‘, ha comentado.
En lo futbolístico, ha descrito al rival como un equipo muy directo. ‘Un juego específico, más directo, más vertical, que si no igualas, te sientes acosado y con vértigo. Hay que igualar la frecuencia emocional y luego imponerte en el juego’, ha apuntado. Para el entrenador, el primer paso será responder a la intensidad del Alavés para después tratar de imponer la propuesta del Villarreal con balón.
El técnico ha destacado también que podrá contar con toda la plantilla disponible para este compromiso liguero, un aspecto que considera clave para competir al máximo nivel durante una temporada tan exigente. Ha valorado el trabajo del cuerpo técnico en la preparación física y el compromiso de los jugadores con el cuidado personal.
Refuerzo en el centro del campo
El Villarreal ha anunciado este miércoles el fichaje del centrocampista internacional canadiense Nathan Saliba, una incorporación que, según Pérez, cubre una necesidad detectada en la medular. ‘Es un jugador que nos aporta cosas que nos faltan. Fácil su adaptación, pero habrá que ir viendo cómo se encuentra’, ha explicado.
El entrenador ha descrito la demarcación de Saliba como una posición clave para el modelo de juego del equipo. ‘Es una posición que demanda todo. Generar juego, ser el motor y marcan la altura del equipo’, ha indicado. Ha recordado que ya estaban ‘muy bien cubiertos’, pero ha insistido en que la exigencia del calendario y el nivel que buscan les ha llevado a reforzarse: ‘Son demandas de volumen importantes y si queríamos mantener el nivel de excelencia, era importante incorporar un refuerzo’.
Ilusión por debutar en la Liga de Campeones
Además del inicio de LaLiga, el Villarreal afronta esta temporada el reto añadido de disputar la Liga de Campeones. Esta misma tarde se celebra el sorteo de la fase de grupos, un momento especial para Íñigo Pérez, que debutará en la máxima competición continental de clubes.
‘Me hace mucha ilusión participar en la Champions. Es un torneo que ves desde que eres niño. Estar aquí en este nuevo proyecto es muy motivador para mí’, ha confesado. No tiene un destino preferido, pero sí espera un calendario razonable: ‘No tengo un viaje especial, pero si tenemos suerte con los viajes, es positivo. Pero con pertenecer al Villarreal, estoy feliz’.
Pérez ha asumido que el sorteo traerá rivales de primer nivel, aunque prefiere verlo como una oportunidad. ‘Te va a tocar alguno de los (clubes) gordos. Debemos ilusionarnos con ir a los mejores campos e ir a ganar. Plantearlo de un modo divertido y organizado’, ha destacado.
El técnico ha recordado que la plantilla está acostumbrada a competir contra equipos muy potentes en LaLiga. ‘En la liga española estamos acostumbrados a jugar contra los mejores, por qué no hacerlo en Europa’, se ha preguntado, confiado en que la experiencia doméstica sirva para afrontar con garantías el reto europeo.








