La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha advertido de que esta tarde pueden registrarse rachas de viento superiores a 30 kilómetros por hora, de componente este y sureste, en la zona afectada por el incendio de Segorbe, un fuego que ayer ha obligado a evacuar el municipio de Gátova por prevención.
Según las previsiones difundidas por Aemet, este aumento del viento puede complicar las labores de extinción durante las horas centrales y finales de la jornada. Un viento más intenso favorece la propagación de las llamas y dificulta el trabajo de los medios terrestres y aéreos, que dependen en gran medida de la estabilidad atmosférica para operar con seguridad.
La situación meteorológica durante la noche, en cambio, ha sido calificada como ‘meteorológicamente tranquila’ por las mismas fuentes. En ese intervalo se ha registrado viento flojo y variable, con rachas en torno a 10 kilómetros por hora, lo que ha ofrecido una ventana de condiciones más favorables para las tareas de control del incendio.
Aemet ha señalado también que la humedad relativa se ha mantenido por encima del 70 % durante la madrugada en el entorno del fuego. Este nivel de humedad ayuda a frenar, en parte, la velocidad de avance de las llamas y reduce el riesgo de que nuevos focos se enciendan con facilidad en la vegetación seca de la zona.
Las temperaturas mínimas nocturnas han bajado hasta los 17 grados, un registro moderado para la época del año en el interior de la provincia de Castellón. Este descenso térmico respecto a las horas diurnas favorece un escenario algo menos extremo para los equipos de extinción, aunque el repunte del calor previsto durante el día puede volver a secar rápidamente el combustible vegetal.
En el área del incendio se ha observado además nubosidad dispersa de tipo bajo, según las mismas fuentes. Estas nubes han aparecido de forma irregular y no han dejado precipitaciones, por lo que no han tenido un impacto directo en la evolución del fuego.
Sin previsión de lluvia
Por el momento, Aemet no ha informado de ninguna probabilidad significativa de lluvia en el entorno de Segorbe y Gátova para las próximas horas. La ausencia de precipitaciones mantiene la dependencia casi total de los medios terrestres y aéreos para frenar el avance del incendio.
En estas circunstancias, las rachas de viento previstas adquieren un papel clave en la evolución del fuego. Un cambio de dirección brusco o un incremento puntual de la intensidad puede obligar a reorganizar rápidamente los dispositivos de extinción y a revisar los perímetros de seguridad establecidos alrededor de las poblaciones cercanas.
Las autoridades mantienen la atención sobre la evolución meteorológica a lo largo del día, ya que cualquier empeoramiento de las condiciones puede traducirse en un aumento de la actividad del incendio. La coordinación entre los servicios de emergencia y los técnicos de meteorología resulta esencial para anticipar estos cambios y proteger tanto a los equipos que trabajan sobre el terreno como a los vecinos de la zona.








