Bomberos y brigadas forestales continúan trabajando en el gran incendio de la Vall d’Uixó, en la provincia de Castellón, que ha quemado 9.568 hectáreas desde que se declaró el 25 de julio y, aunque se ha dado por estabilizado desde el pasado viernes, todavía no se considera controlado.
En la zona afectada siguen activos este martes medios terrestres que repasan y consolidan el perímetro del fuego. El objetivo es asegurar los puntos calientes y evitar cualquier reactivación que pudiera complicar la evolución del incendio durante los próximos días.
Refuerzo del dispositivo terrestre
Según ha informado el servicio de Emergencias de la Generalitat, en el perímetro del incendio trabajan dos unidades de bomberos forestales de la Generalitat. Además, participan dos brigadas rurales de actuación forestal del Consorcio de Bomberos de Castellón y dos brigadas forestales del Consorcio de Valencia.
Estas dotaciones se han desplegado en diferentes sectores del perímetro que afectó a varios municipios de la provincia de Castellón. Los equipos revisan la zona calcinada, remueven puntos de combustión y refrescan el terreno. Así se reduce el riesgo de que las altas temperaturas o el viento reaviven las llamas.
Desde el viernes, cuando el incendio se ha dado por estabilizado, los medios terrestres se han centrado en consolidar el perímetro. También han trabajado de forma continuada en el enfriamiento de la superficie quemada y en la vigilancia de toda el área afectada.
Previsión de control en las próximas horas
El conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, ha señalado este lunes que el incendio podría darse por controlado entre el lunes y el martes. Esta previsión está condicionada a que no se registren rebrotes en zonas complicadas del perímetro y a que las condiciones meteorológicas se mantengan favorables.
Hasta que se confirme el paso a la fase de control, el dispositivo seguirá desplegado sobre el terreno. Los trabajos se centran ahora en las áreas donde la vegetación ha quedado parcialmente afectada y todavía puede arder, así como en puntos de difícil acceso en los que podrían quedar brasas activas.
El incendio de la Vall d’Uixó se ha convertido en uno de los más extensos registrados recientemente en la provincia de Castellón. La estabilización ha permitido reducir el riesgo inmediato para la población, pero las tareas de remate y vigilancia siguen siendo esenciales para cerrar definitivamente el episodio y evitar nuevos sobresaltos en la zona.









