El Gobierno ha apuntado este domingo que el incendio declarado en el término municipal de La Vall d’Uixò (Castellón), que ha arrasado unas 4.300 hectáreas y ha obligado a evacuar a más de 16.000 personas de 15 municipios, no parece tener un origen natural, aunque la investigación sobre las causas sigue abierta.
Así lo ha explicado la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, tras la reunión del Cecopi celebrada en el Puesto de Mando Avanzado instalado en el municipio de La Vall. En ese encuentro ha participado y lo ha presidido el president de la Generalitat valenciana, Juanfran Pérez Llorca.
Causas del incendio bajo investigación
Bernabé ha subrayado que los equipos siguen analizando el origen del fuego y ha remarcado que, a día de hoy, los indicios no apuntan a un inicio natural. Según ha declarado, ‘todas las investigaciones están abiertas, pero lo que sí que podemos decir es que, desde luego, el incendio no se ha producido por medios naturales’.
La delegada ha insistido en que el trabajo de los investigadores continúa para determinar qué ha provocado exactamente las llamas. Ha añadido que ‘a partir de ahí vamos a seguir las investigaciones y, en cuanto tengamos más información, se la vamos a poder ofrecer’, en referencia a nuevos datos sobre el foco inicial del incendio.
La representante del Gobierno central en la Comunitat Valenciana ha explicado que se están recogiendo declaraciones de posibles testigos. En sus palabras, se está tomando testimonio a ‘personas que pudieran tener alguna información’ relacionada con el inicio del fuego.
Bernabé ha pedido cautela hasta que concluya la investigación y se disponga de resultados sólidos. No obstante, ha reiterado que ‘lo que podemos decir es que no parece que fueran causas naturales‘, una idea que ha insistido en remarcar ante los medios de comunicación tras la reunión del Cecopi.
El incendio continúa activo y mantiene movilizados a numerosos medios terrestres y aéreos de extinción. La prioridad en estos momentos pasa por contener el avance de las llamas, proteger las zonas habitadas y asegurar el regreso de los más de 16.000 evacuados cuando se den las condiciones de seguridad adecuadas.










