El Consell ha aprobado el anteproyecto de Ley del Suelo de la Comunitat Valenciana, una norma que sustituirá íntegramente la legislación urbanística vigente y establecerá un nuevo marco para la ordenación del territorio, el desarrollo urbano y la construcción de vivienda protegida.
La futura ley reemplazará al Texto Refundido de la Ley de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Paisaje de 2021, conocido como TRLOTUP. El objetivo es superar la dispersión normativa provocada por las numerosas modificaciones introducidas desde la aprobación de la ley autonómica de 2014.
El texto busca simplificar procedimientos, reducir cargas administrativas, corregir incoherencias y ofrecer mayor seguridad jurídica a ayuntamientos, propietarios y promotores. Al mismo tiempo, mantiene la protección ambiental y paisajística como uno de los principios básicos de la planificación territorial.
El anteproyecto se ha elaborado tras un proceso de participación abierto a administraciones, agentes sociales y ciudadanía. Entre sus prioridades figura facilitar el acceso a la vivienda, especialmente a los inmuebles sometidos a algún régimen de protección pública.
Un planeamiento municipal más ágil
La nueva ley refuerza la ordenación territorial como elemento central para coordinar las políticas de vivienda, industria, transporte, infraestructuras y protección ambiental.
El Plan General tendrá un carácter principalmente estratégico y directivo, mientras que la regulación detallada de cada ámbito se trasladará al planeamiento de desarrollo. Este cambio permitirá revisar y adaptar la planificación urbanística municipal con mayor rapidez.
Además, se crea el Plan Urbanístico Simplificado para municipios pequeños o en riesgo de despoblación. Este instrumento reducirá las exigencias técnicas y adaptará los trámites a las características y necesidades del medio rural.
Reservas para vivienda protegida
El anteproyecto establece que el 40 % de la edificabilidad residencial en suelo urbanizable deberá destinarse a vivienda protegida. En las actuaciones de reforma o renovación desarrolladas en suelo urbano, la reserva será del 20 %.
La norma también regula las edificaciones preexistentes que se encuentran fuera de ordenación. Para estos inmuebles se podrán dictar órdenes individualizadas de minimización, que exigirán el cumplimiento de condiciones de seguridad, salubridad e integración paisajística.
Proyectos estratégicos en seis o nueve meses
Otra de las novedades es la incorporación de los Proyectos de Interés Autonómico, concebidos para acelerar la implantación de iniciativas consideradas estratégicas por su inversión o por su capacidad para generar empleo estable.
Estos proyectos podrán aprobarse en seis meses cuando necesiten licencia ambiental y en nueve meses cuando requieran una Autorización Ambiental Integrada. Su tramitación deberá contar previamente con el acuerdo del Consell.
La ley diferencia también entre suelo no urbanizable común y protegido, e incorpora modelos más flexibles de gestión mediante la participación de los ayuntamientos, los propietarios y la colaboración público-privada.
Licencia básica para iniciar obras
El texto aclara qué actuaciones requieren licencia urbanística y cuáles pueden tramitarse mediante declaración responsable. También introduce una licencia básica o de aspectos esenciales que permitirá adelantar determinadas actuaciones edificatorias.
La futura norma mantiene la participación de las entidades colaboradoras urbanísticas en la tramitación de licencias y refuerza el papel de la Agencia Valenciana de Protección del Territorio para actuar de manera homogénea frente a las construcciones y usos ilegales.
El nuevo modelo apuesta por la rehabilitación urbana, la movilidad sostenible, la eficiencia energética y un desarrollo territorial equilibrado, con procedimientos más ágiles y una regulación unificada.






